Si quieres ahorrar calefacción este invierno, la clave está en combinar buenos hábitos con pequeños ajustes en tu sistema de climatización. No necesitas grandes obras ni invertir mucho dinero. Solo entender qué hace que tu vivienda pierda calor y qué puedes mejorar para usar menos energía sin pasar frío. Aquí tienes una guía clara con 12 consejos prácticos que funcionan en pisos, chalets y viviendas con radiadores, calefacción eléctrica, suelo radiante o bombas de calor.
1. Mejora el aislamiento de ventanas y puertas
Las fugas de calor son responsables de gran parte del consumo. Una ventana mal sellada puede disparar la factura sin que te des cuenta.
Usa burletes para tapar rendijas. Son baratos y fáciles de colocar. Añade cortinas gruesas y alfombras para reducir la pérdida de calor en ventanas y suelos.
Si quieres ir un paso más allá, instala ventanas de doble cristal y revisa el sellado de los marcos. Con un buen aislamiento, puedes ahorrar calefacción de forma constante durante todo el invierno.
2. Baja un grado la temperatura y ahorra cada día
La regla es sencilla: bajar 1 ºC reduce el consumo alrededor de un 7 %. No lo notarás en confort, pero sí en tu factura. Mantén la casa entre 19 ºC y 21 ºC durante el día y cerca de 17 ºC por la noche.
Evita subir la temperatura de golpe. Los cambios bruscos hacen trabajar más al sistema y aumentan el consumo. Con este ajuste tan simple, empezarás a ahorrar calefacción sin esfuerzo.
3. Ajusta el termostato y usa horarios eficientes
Un termostato bien configurado marca la diferencia. Programa la calefacción para que funcione cuando de verdad la necesitas: por la mañana, al atardecer o a las horas en que estéis en casa
Si tienes un termostato inteligente, aprovecha la programación por zonas. Es una forma eficaz de ahorrar calefacción al no calentar habitaciones vacías.
Comprueba también las pilas del termostato. Un fallo de alimentación puede generar arranques y paradas constantes que gastan más energía.
4. Purgar radiadores: un gesto simple que reduce consumo
El aire acumulado en los radiadores impide que el calor circule. Si notas zonas frías en la parte superior, es momento de purgar.
Solo necesitas abrir el purgador, dejar salir el aire y cerrar cuando empiece a caer agua. A continuación, revisa la presión de la caldera y deja el manómetro entre 1 y 1,5 bares.
Este pequeño mantenimiento ayuda a ahorrar calefacción porque permite que la instalación trabaje con menos esfuerzo.
5. Mantén la presión correcta de la caldera
Una presión baja reduce la capacidad del sistema para calentar. Una alta puede activar la válvula de seguridad y provocar goteos.
Mira el manómetro. Si está por debajo de 1 bar, abre la llave de llenado hasta dejarlo en 1,3–1,5. Si tu caldera no calienta bien, revisa este punto antes de nada.
Controlar la presión te ayudará a ahorrar calefacción y evitar averías costosas.
6. Evita tapar radiadores y permite la convección natural
Los radiadores no calientan por contacto, sino por convección: el aire caliente sube y el frío baja. Si cubres los radiadores con ropa, muebles o fundas, bloqueas ese movimiento natural. El sistema trabaja más y gastas más gas o electricidad.
Déjalos siempre despejados. Mantén al menos 20–30 cm libres delante de ellos. Esta pequeña acción ayuda a ahorrar calefacción todos los días.
7. Usa el sol para calentar durante el día y aisla por la noche
El sol calienta gratis. Aprovecha esa energía para ahorrar calefacción sin esfuerzo.
Abre persianas y cortinas durante las horas de luz. Cierra todo al anochecer. Este gesto mantiene el calor que ha entrado y reduce la pérdida térmica. Si tienes cortinas térmicas, el efecto es aún mayor. También puedes usar alfombras para evitar el frío del suelo.
8. Ajusta bien la calefacción eléctrica y evita consumos ocultos
La calefacción eléctrica puede gastar mucho si no la controlas. Mantén emisores, convectores y acumuladores en un rango cómodo. No los uses al máximo. Si puedes programarlos, hazlo. Evita dejarlos encendidos sin necesidad.
Un consumo eléctrico descontrolado complica el ahorro así que vigila horarios, potencia y zonas de uso.
9. Mejora la eficiencia del suelo radiante y de la aerotermia
El suelo radiante funciona mejor con agua a baja temperatura. Mantén el sistema entre 30 y 45 ºC para obtener el mejor rendimiento.
En aerotermia, evita cambios bruscos en el termostato y usa modos eficientes. Estos sistemas necesitan continuidad, no picos.
Un ajuste correcto te permitirá ahorrar calefacción sin perder confort. Recuerda revisar filtros y curvas de calefacción si tu equipo lo permite.
10. Revisa la caldera cada año para evitar sobreconsumos
Una caldera sin mantenimiento gasta más. Un quemador sucio o un intercambiador con cal pueden aumentar el consumo de forma silenciosa.
Haz una revisión anual con un profesional. Te asegurarás de que la combustión es correcta, la ventilación es segura y no hay pérdidas de rendimiento.
11. Valora cuándo cambiar la caldera para consumir menos
Las calderas antiguas suelen tener rendimientos bajos. Si tu equipo falla a menudo o tiene más de 15 años, quizá sea el momento de considerar un cambio. Las calderas modernas consumen menos y ofrecen más control
Si dudas entre reparar o renovar, aquí tienes una guía útil: reparar caldera o comprar una nueva. Un equipo moderno puede ayudarte a ahorrar calefacción desde el primer día.
12. Vigila fugas, ruidos y bajadas de presión
Una instalación en mal estado consume más. Una fuga de agua baja la presión. Una válvula atascada reduce el caudal. Revisa ruidos extraños, purga radiadores y controla el manómetro.
Si detectas fallos, acude a un técnico especializado. Aquí tienes acceso al servicio técnico en Madrid para diagnósticos y reparaciones urgentes.
Evitar averías es una forma eficaz de ahorrar calefacción.
Ahorro real según el tipo de acción
Los porcentajes de la tabla se basan en datos comunes de eficiencia energética en vivienda habitual.
Acción
Ahorro estimado
Bajar 1 ºC el termostato
≈ 7 %
Mejor aislamiento
10–25 %
Purgar radiadores
5–15 %
Uso eficiente del termostato
10–20 %
Caldera moderna de condensación
15–30 %
Gestión solar (día/noche)
5–12 %
Errores que hacen gastar más calefacción
Casi todas las viviendas cometen los mismos fallos. Estos son los más comunes:
Dejar ventanas entreabiertas sin querer.
Subir la temperatura a lo loco.
Cubrir radiadores con ropa.
Ignorar el purgado anual.
No revisar la presión de la caldera.
Mantener equipos eléctricos encendidos todo el día.
Evitar estos errores es tan importante como aplicar los consejos. Reducirá consumos y alargará la vida útil del sistema.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura más eficiente para calentar la casa?
Entre 19 ºC y 21 ºC durante el día. Por la noche, 17 ºC es suficiente. Mantener ese rango ayuda a ahorrar calefaccióntodo el invierno.
¿Es mejor apagar la calefacción o mantenerla baja?
Depende del aislamiento. En casas bien aisladas, mantener una temperatura estable es más eficiente. En viviendas frías, apagar en ausencias largas evita derroches.
¿Los radiadores consumen más si están fríos por arriba?
Sí. Indica que hay aire atrapado. Purgarlos mejora el rendimiento y permite ahorrar calefacción sin bajar el confort.
¿Cuándo debo revisar la caldera para evitar consumos altos?
Una vez al año. La combustión, la presión y el intercambiador deben comprobarse. Un mal ajuste dispara el gasto.
¿Es necesario cerrar radiadores en habitaciones vacías?
Sí, si tu sistema lo permite. Calentar espacios vacíos aumenta el consumo sin aportar confort.
Cómo mantener un consumo bajo todo el invierno
La mejor forma de ahorrar calefacción es combinar tres elementos: aislamiento, control de temperatura y un sistema en buen estado. Si revisas la presión, purgas radiadores y aprovechas el sol, el gasto baja. Si además cuidas tu caldera y usas un termostato bien configurado, el ahorro será estable durante toda la temporada.
Cuando una caldera no calienta, el problema puede parecer grave, pero casi siempre tiene una explicación sencilla. Desde una caída de presión hasta un fallo en el termostato, en la bomba o en la válvula de tres vías, hay señales que te ayudan a saber por dónde empezar. En esta guía te contamos las causas más frecuentes y qué pasos seguir antes de llamar al técnico.
Lo esencial en 30 segundos
La presión ideal debe estar entre 1 y 1,5 bares.
El termostato puede fallar o tener las pilas agotadas.
El aire en los radiadores impide que el calor circule.
Una válvula de tres vías atascada desvía el agua y deja los radiadores fríos.
Si la bomba de circulación se bloquea, el agua no se mueve.
Por qué la caldera no calienta el agua o la calefacción
1. Falta de presión
Es la causa más habitual. Si la presión baja de 1 bar, el circuito no se activa. Gira la llave de llenado hasta alcanzar 1,3 bares y ciérrala. Luego purga los radiadores.
2. Aire en los radiadores
Si calientan solo por abajo, hay aire acumulado. Abre el purgador de cada radiador hasta que salga un chorro uniforme de agua. Cierra y vuelve a revisar la presión.
3. Termostato o programador
Comprueba que esté encendido y con pilas. Un termostato sin energía no envía la orden de calentar, aunque la caldera esté encendida.
4. Válvula de tres vías atascada
Es la pieza que dirige el agua caliente hacia los grifos o los radiadores. Si se atasca, la caldera no calienta la calefacción aunque sí el agua sanitaria. Requiere revisión profesional.
5. Bomba de circulación bloqueada
Tras el verano, la bomba puede quedarse trabada. Si oyes un zumbido sin movimiento, hay que desbloquearla manualmente o sustituirla.
6. Falta de gas o electricidad
A veces la caldera no calienta porque el suministro se ha cortado. Comprueba que haya luz y que las llaves de gas estén abiertas.
7. Acumulación de cal
Los sedimentos en el intercambiador reducen el flujo de agua caliente. Si notas que el agua sale templada o irregular, puede necesitar limpieza química profesional.
Cómo comprobar paso a paso si la caldera no calienta
Mira el manómetro. Debe marcar entre 1 y 1,5 bares. Si no, rellena si necesitas subir la presión o purga radiadores si lo que quieres es bajarla..
Verifica el suministro. Asegúrate de que el gas y la luz están activos.
Comprueba el termostato. Enciéndelo, revisa las pilas y sube la temperatura.
Purga los radiadores. Elimina el aire acumulado para que el calor circule bien.
Reinicia la caldera. Si el modelo lo permite, pulsa “reset” y espera unos minutos.
Escucha la bomba. Si no gira o hace ruidos extraños, está bloqueada.
Si tras todo esto la caldera no calienta, probablemente haya una avería en el vaso de expansión, en la tarjeta electrónica o en la válvula de tres vías.
Qué hacer si la caldera no calienta el agua pero sí la calefacción
Cuando el agua sale fría pero los radiadores funcionan, el problema está en el intercambiador sanitario o en la válvula desviadora. Ambas piezas controlan el flujo del agua caliente.
Si el intercambiador está lleno de cal, el agua no alcanza la temperatura. Si la válvula está atascada, el calor se queda en el circuito de calefacción. En ambos casos, necesitas asistencia técnica.
Qué hacer si la caldera no calienta los radiadores
Si el agua caliente sí funciona pero los radiadores permanecen fríos:
Purga todos los radiadores.
Comprueba la presión.
Revisa que la bomba de circulación gire.
Si la bomba está bien, la válvula de tres vías puede estar bloqueada.
Cuándo apagar la caldera y llamar al técnico
Apaga el aparato si:
Se muestra un código de error desconocido.
La presión sube o baja sin tocar nada.
No hay gas, pero el quemador sigue intentando encender.
Mantenimiento para evitar que la caldera deje de calentar
Revisión anual. Limpieza de intercambiador y verificación de seguridad.
Control de presión mensual. Mantén 1–1,5 bares en frío.
Purga antes del invierno. Elimina aire acumulado.
Limpieza antical. En zonas con agua dura, instala un ablandador o filtro.
Revisión del termostato. Cambia pilas y revisa conexiones.
Un mantenimiento básico prolonga la vida útil y evita que tu caldera deje de calentar en el peor momento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi caldera no calienta el agua? Por presión baja, termostato defectuoso, o válvula de tres vías atascada.
¿Por qué los radiadores no se calientan? Porque hay aire en el circuito o la bomba no mueve el agua.
¿Qué hacer si el agua sale templada? Reducir el caudal del grifo. Si persiste, revisar el intercambiador.
¿Puede ser el gas? Sí. Si no hay suministro o la llama piloto está apagada, no calentará.
¿Cuánto cuesta reparar una caldera que no calienta? Depende del componente: una válvula cuesta menos que una bomba. Pide diagnóstico profesional.
Cómo recuperar el confort en casa cuando tu caldera no calienta:
Si tu caldera no calienta, no te alarmes. Comprueba presión, gas y termostato; purga radiadores y reinicia. Si el fallo persiste, llama a un técnico especializado.
En ManAIR S.A.T. reparamos e instalamos calderas en toda la Comunidad de Madrid, con diagnóstico rápido y mantenimiento preventivo para que tu sistema funcione siempre a pleno rendimiento.
Si tu caldera gotea, no lo ignores. Una fuga de agua, aunque parezca leve, puede acabar provocando averías serias o cortes de calefacción. El goteo suele deberse a exceso o falta de presión, válvulas deterioradas, juntas desgastadas o fugas internas.
En esta guía te explicamos cómo detectar la causa, qué puedes comprobar tú mismo y cuándo conviene llamar al técnico para evitar daños mayores.
¿Tu caldera gotea? Información esencial resumida en 5 puntos que debes conocer
Una caldera gotea si la presión es incorrecta (demasiado alta o baja).
La válvula de seguridad se abre cuando hay exceso de presión.
Si el vaso de expansión está dañado, el agua puede salir por el rebosadero.
Juntas, conexiones y llaves de llenado también pueden deteriorarse.
Cierra la llave de llenado, comprueba el manómetro (1–1,5 bar) y, si persiste el goteo, contacta con un técnico.
Por qué una caldera gotea
Cuando la caldera gotea, el problema casi siempre está relacionado con la presión del circuito.
Presión demasiado alta. Si el manómetro supera 2 bares, la válvula de seguridad se abre para liberar el exceso de agua.
Presión baja. Si marca menos de 1 bar, el agua caliente no llega bien a los radiadores.
Componentes desgastados. Las juntas y llaves de llenado envejecen y pueden permitir fugas lentas.
Vaso de expansión averiado. Si su membrana está rota, el agua se filtra hacia la cámara de aire y provoca goteo.
Corrosión o instalación defectuosa. En calderas antiguas, los materiales metálicos pueden perforarse y dejar escapar agua.
Revisar el manómetro es el primer paso para diagnosticar. La presión ideal en la mayoría de modelos domésticos está entre 1 y 1,5 bar en frío.
Cómo actuar paso a paso si la caldera gotea
1. Comprueba la presión
Localiza el manómetro y observa la aguja. Si marca por encima de 2 bares, purga los radiadores para liberar aire y reducir la presión. Si está por debajo de 1, abre la llave de llenado hasta alcanzar 1,2 bares y ciérrala bien.
2. Inspecciona la válvula de seguridad
Si el goteo viene del tubo de desagüe o del fondo de la caldera, puede ser la válvula de seguridad. Es normal que libere agua cuando hay sobrepresión, pero si sigue goteando con presión normal, necesita sustitución.
3. Cierra la llave de llenado
Gira la llave que introduce agua en el circuito y asegúrate de que está completamente cerrada. Si el goteo cesa, el problema era un exceso de presión. Si continúa, la llave podría estar dañada.
4. Purgar los radiadores
El aire atrapado en el sistema aumenta la presión y puede hacer que la caldera gotee. Purgar los radiadores una vez al año, antes del invierno, ayuda a mantener la presión estable y mejora la eficiencia.
Pasa un trapo por las conexiones y tubos bajo la caldera. Si se humedece, hay fuga en alguna junta o racor. Seca la zona y marca la ubicación para informar al técnico.
Cuándo apagar la caldera y llamar a un profesional
Apaga el aparato y corta el gas si:
El goteo es constante y proviene del interior.
La presión sube o baja bruscamente sin tocar la llave de llenado.
Notas olor extraño o humedad en componentes eléctricos.
El agua sale a chorros o el goteo aumenta al encender la calefacción.
Un técnico especializado puede comprobar presión, válvula, vaso y estanqueidad. Si vives en la Comunidad de Madrid, puedes contactar con el servicio técnico de calderas o el servicio técnico en Madrid para revisión el mismo día.
Cómo prevenir que la caldera no vuelva a gotear
Revisión anual. Mantener válvulas y juntas en buen estado evita fugas.
Control mensual de presión. Vigila el manómetro y actúa si baja o sube demasiado.
Instalación correcta. Asegúrate de que la salida de condensados y el vaso están bien montados.
Una caldera gotea con frecuencia cuando no recibe mantenimiento. La revisión profesional no solo previene fugas, también optimiza el rendimiento y reduce el consumo de gas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué gotea mi caldera incluso apagada? Puede deberse a una válvula de seguridad que no cierra bien o a juntas deterioradas. También a condensación si es una caldera de condensación.
¿Cuánta agua puede perder una caldera al gotear? Normalmente son pequeñas gotas, pero si el goteo persiste, puede vaciar el circuito en pocos días y provocar bajadas de presión.
¿Puedo usar la caldera mientras gotea? No es recomendable. Aunque funcione, el goteo indica un desequilibrio que puede empeorar o causar daños internos.
¿Cuánto cuesta reparar una caldera que gotea? Depende del origen: una junta o llave ronda los 50–80 €, mientras que un vaso de expansión o válvula puede superar los 150 €.
¿Cómo evitarlo en el futuro? Solicita revisión anual, controla el manómetro y limpia el circuito de calefacción. Si tu caldera es antigua, valora sustituirla por una más eficiente.
Caldera gotea: cómo evitar fugas y daños mayores
Si notas que tu caldera gotea, actúa rápido: revisa la presión, cierra la llave de llenado y purga radiadores. Si no mejora, apaga la caldera y llama a un técnico. Ignorar una pequeña fuga puede terminar en avería costosa.
En ManAIR S.A.T. somos especialistas en diagnóstico, reparación e instalación de calderas en Madrid. Podemos detectar si la caldera gotea por válvula, vaso de expansión o fuga interna, y solucionarlo en una sola visita.
Cuando una caldera pierde presión, el sistema deja de funcionar con normalidad. Puedes notarlo porque los radiadores no calientan bien o porque la caldera se apaga por seguridad. Lo primero es no alarmarse y entender qué está pasando. En este artículo te explicamos por qué baja la presión, cómo comprobar si hay fugas, y qué hacer antes de llamar al técnico.
Lo esencial en 30 segundos sobre calderas que pierden presión
Una caldera pierde presión por fugas visibles o internas, aire en el circuito o fallos de válvulas.
La presión ideal ronda 1–1,5 bares en frío.
Si cae por debajo de 1, hay que rellenar agua y comprobar fugas.
Si supera 2, puede abrirse la válvula de seguridad.
Si la presión baja sin motivo aparente, hay que revisar el circuito y el vaso de expansión.
Por qué es importante la presión en la caldera
El agua circula por la instalación gracias a una bomba que trabaja a presión. Si el nivel baja, el circuito no tiene fuerza suficiente y la caldera se bloquea. El valor óptimo suele estar entre 1 y 1,5 bares, aunque algunos modelos tienen su propio rango. Si tu caldera pierde presión, consulta el manómetro o la pantalla digital y actúa en función de la lectura.
Causas más frecuentes cuando una caldera pierde presión
1. Fugas visibles
Es la causa más habitual. Un charco bajo la caldera o un radiador que gotea indican una fuga. Sella el punto de pérdida y vuelve a llenar el circuito girando la llave de carga hasta alcanzar la presión correcta.
2. Fugas internas o en el circuito
Si no ves agua, puede haber una pérdida dentro de la caldera o en las tuberías. Para comprobarlo, cierra las llaves de ida y retorno situadas bajo la caldera.
Si la presión sigue bajando, la pérdida está dentro de la caldera.
Si se mantiene, el problema está en el circuito o en los radiadores.
3. Llave de vaciado mal cerrada
Una válvula de vaciado envejecida o mal ajustada deja escapar agua lentamente. Está en el punto más bajo del circuito, normalmente bajo una tapa metálica en el baño. Si sospechas de ella, conviene cambiarla por una nueva.
4. Aire en los radiadores
El aire atrapado hace que el sistema se descompense. Purgar los radiadores restablece el equilibrio y evita que la caldera pierda presión. Empieza por el radiador más cercano y repite con el resto.
Cómo comprobar si la caldera pierde presión o es el circuito el que falla
Apaga la calefacción y deja enfriar el sistema.
Cierra las llaves de ida y retorno de calefacción situadas bajo la caldera.
Observa el manómetro durante 24 h.
Si baja, el fallo está en la caldera.
Si no baja, el problema está en el circuito.
Con esta prueba sencilla podrás saber dónde intervenir antes de llamar al servicio técnico.
Qué hacer cuando la caldera pierde presión
Si tu caldera pierde presión, lo primero es reponer el nivel de agua. Busca la llave de llenado (o de carga) situada debajo del aparato. Gírala lentamente hasta que el manómetro marque entre 1 y 1,5 bares. Después ciérrala bien y revisa si el problema se repite.
Si al cabo de unas horas la presión vuelve a bajar, hay algo más. Puede tratarse de una fuga lenta, de un vaso de expansión defectuoso o de una válvula que no cierra bien.
Nunca rellenes agua cada pocos días. Es solo un parche que puede agravar la avería. Si tu caldera necesita recargas constantes, debes revisar el circuito cuanto antes.
Soluciones paso a paso
1. Verifica si hay fugas
Pasa un trapo seco por los racores de los tubos y por las uniones visibles. Cualquier rastro de humedad confirma la fuga. Comprueba también el sifón de condensados si tienes una caldera de condensación: a veces pierde agua por ahí.
Si encuentras el punto, cierra la caldera, corta el gas y contacta con un profesional para sustituir la pieza.
2. Purga los radiadores
Cuando una caldera pierde presión, a menudo hay aire acumulado en los radiadores. Coloca un recipiente bajo el purgador y gira el tornillo hasta que salga un chorro uniforme de agua. Al terminar, vuelve a llenar el circuito hasta el nivel correcto.
Repite la operación en todos los radiadores, empezando por el más cercano y terminando por el más alejado de la caldera.
3. Revisa la válvula de seguridad
La válvula de seguridad evita sobrepresiones. Si se ha activado o no cierra bien, puede liberar agua poco a poco. Está debajo del cuerpo de la caldera y suele tener un tubo de salida.
Pasa el dedo por el extremo del tubo: si está húmedo, la válvula pierde. Sustituirla es una reparación sencilla, pero debe hacerla un técnico.
4. Comprueba el vaso de expansión
El vaso de expansión se hincha y se deshincha con los cambios de temperatura. Si pierde aire, la presión caerá en frío y subirá en caliente. Para revisarlo, apaga la caldera, vacía el circuito y mide la presión de aire con un manómetro en la válvula superior del vaso.
Si está por debajo de 0,8 bares o no retiene aire, la membrana puede estar dañada. En ese caso, es necesario reemplazarlo.
La caldera se bloquea con códigos de error de presión.
El vaso de expansión o la válvula están deteriorados.
Un profesional realizará pruebas de estanqueidad, revisión del intercambiador y control del circuito de calefacción. Si vives en la Comunidad de Madrid, puedes contactar con el servicio técnico en Madrid o con el servicio técnico de calderas para diagnóstico y reparación el mismo día.
Mantenimiento preventivo
Evitar que la caldera pierda presión es más fácil de lo que parece:
Revisa el manómetro cada pocas semanas, sobre todo en invierno.
Pide una revisión anual del circuito de calefacción y del vaso de expansión.
Purgar los radiadores al inicio de temporada ayuda a mantener el equilibrio.
No ignores pequeñas bajadas de presión: suelen avisar de fugas tempranas.
Una caldera bien ajustada y mantenida conserva su eficiencia y evita paradas inesperadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la presión ideal de una caldera doméstica? Entre 1 y 1,5 bares en frío. En caliente puede subir hasta 2. Si supera 3, la válvula de seguridad puede abrirse.
¿Por qué la caldera pierde presión cuando apago la calefacción? Porque el agua se enfría, se contrae y el circuito pierde volumen. Una bajada leve es normal. Si desciende mucho, hay una fuga o el vaso de expansión falla.
¿Puedo seguir usando la caldera si pierde presión? No es recomendable. Trabajar con poca presión puede dañar la bomba o los sensores. Lo ideal es corregir la causa antes de encenderla de nuevo.
¿Cuándo hay que rellenar el circuito? Solo cuando la presión está por debajo de 1 bar. Si necesitas hacerlo con frecuencia, contacta con un técnico.
¿Cuánto cuesta reparar una caldera que pierde presión? Depende del origen: una válvula o llave puede costar poco, pero un vaso de expansión o intercambiador puede subir el precio. Lo importante es detectar el problema pronto para evitar daños mayores.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Si tu caldera pierde presión de forma recurrente, no lo ignores. La causa suele ser una fuga o una pieza defectuosa, y se agrava con el tiempo. Vigila el manómetro, purga los radiadores al empezar el invierno y pide una revisión en un servicio técnico de confianza.
En ManAIR S.A.T. somos especialistas en mantenimiento y reparación de calderas en Madrid. Podemos diagnosticar si la caldera pierde presión por una fuga, por un vaso de expansión desinflado o por un fallo en la válvula, y resolverlo el mismo día.
Si buscas las mejores marcas de calderas de gas, aquí tienes la respuesta rápida. En gama alta destacan Vaillant, Junkers Bosch, Viessmann y Saunier Duval. En gama media, Baxi, Immergas y Hermann. Para presupuestos ajustados, Ferroli, Ariston, Beretta, Cointra, Chaffoteaux o Thermor. La elección depende de tu vivienda, de la potencia y del caudal de ACS que necesitas. Luego, afinamos con eficiencia, ruido, garantía y servicio técnico cercano.
Si empiezas desde cero, te recomendamos repasar el funcionamiento de la caldera de gas y qué supone pasar a una caldera de condensación, para que comprendas la importancia de elegir una de las mejores marcas de calderas de gas del mercado.
Criterios que hemos seguido para elegir las mejores marcas calderas de gas del mercado
Para comparar las mejores marcas de calderas de gas, usa criterios prácticos. Fiabilidad y repuestos: prioriza marcas con recambio disponible durante años. Eficiencia y emisiones: que cumplan ErP y tengan una buena etiqueta; en 2025 la condensación es el estándar. Modulación y ACS: un rango amplio evita ciclos y mejora confort. Ruido: clave en pisos pequeños. Garantía y SAT: la instalación manda, pero un servicio técnico de calderas cercano es diferencial. Por último, calidad/precio: ajusta potencia a baños y uso real. Con estos puntos, filtras mejor las mejores marcas de calderas de gas.
Mejores marcas de calderas de gas (por segmentos)
Gama alta: máximo confort y eficiencia
Vaillant. Muy buena modulación, bajo ruido y control estable.
Junkers Bosch. Alta eficiencia, ACS rápida y app sólida.
Viessmann. Intercambiadores robustos y combustión muy fina.
Saunier Duval. Equipos silenciosos, equilibrados y fiables.
¿Para quién? Para viviendas con uso intensivo, dos baños o más, y personas que valoran el silencio, la estabilidad y el ROI a medio plazo. Entre las mejores marcas de calderas de gas, estas son referencia en gama alta.
Gama media: equilibrio calidad/precio
Baxi. Catálogo equilibrado, repuestos accesibles y buen rendimiento.
Immergas. Gran relación precio/prestaciones, formatos compactos.
Hermann. Alternativa eficaz con buen caudal de ACS en potencias medias.
¿Para quién? Para pisos urbanos de uno o dos baños que buscan equilibrio. En esta franja, algunas de las mejores marcas de calderas de gas ofrecen altas prestaciones por un coste contenido.
Gama económica: presupuesto ajustado y segundas residencias
Ferroli y Ariston presentan opciones competitivas.
Beretta, Cointra, Chaffoteaux, Thermor como soluciones correctas para uso moderado.
¿Para quién? Para presupuestos ajustados, segundas residencias o sustituciones rápidas. Estas serán las mejores marcas de calderas de gas si priorizas precio.
Esta tabla te orienta entre las mejores marcas de calderas de gas según necesidades reales.
Marcas y líneas que destacan este año
En la gama alta, series tipo ecoTEC, Cerapur o Vitodens sobresalen por su amplia modulación y bajo ruido. En gama media, las calderas de la familia Baxi, con buen ACS y formatos compactos, rinden muy bien en pisos. En gama económica, Ariston y Ferroli tienen modelos solventes para un uso moderado. Dentro de las mejores marcas de calderas de gas, la elección del modelo concreto dependerá de potencia, ACS y espacio disponible.
¿Qué marca te conviene según tu vivienda?
Piso 1 baño. Prioriza 24–28 kW, ACS instantánea rápida y bajo ruido. En este contexto, cualquiera de las mejores marcas de calderas de gas de gama media cumplirán el papel con solvencia.
Piso 2 baños. Sube a 30–35 kW o considera microacumulación para duchas seguidas. La gama media/alta encaja mejor.
Chalet o familia numerosa. Busca potencias superiores y caudal estable. Aquí destacan las mejores marcas de calderas de gas de gama alta para cumplir con tus requisitos térmicos y de durabilidad.
Agua dura. Prioriza intercambiadores resistentes y mantenimiento regular; muchas marcas premium lo resuelven bien.
Si dudas entre tecnologías, la caldera de condensación es el estándar en 2025 y, por tanto, hoy es la base del catálogo de cualquiera de las mejores marcas de calderas de gas.
Preguntas frecuentes
¿Qué pesa más, la marca o la instalación? La instalación. Una marca top con mala instalación dará problemas. Elige buena marca y un instalador que analice bien la combustión, el purgado y el ajuste de gas.
¿Cómo comparar garantías reales? Mira años de cobertura, qué piezas incluye y si exige revisiones. En las mejores marcas de calderas de gas, por un precio razonable, la garantía suele ampliarse al mantenimiento.
¿La marca influye en repuestos y tiempos de servicio? Sí. Marcas con red sólida aseguran recambio y respuesta rápida. Apóyate en servicio técnico en Madrid para cualquier incidencia.
¿Cuándo subir de segmento? Si tienes 2+ baños, uso intensivo o buscas una caldera de gas silenciosa. En ese escenario, las mejores marcas de calderas de gas de gama alta compensan a medio plazo.
¿Afecta la normativa ErP/ELD a la elección? Sí. Eficiencia mínima y límites de NOx condicionan el catálogo. Por eso las mejores marcas de calderas de gas apuestan por condensación y etiqueta de alta gama.
Cómo acertar con tu compra
Para elegir entre las mejores marcas de calderas de gas:
Define primero potencia y ACS según baños y uso real.
Después, compara eficiencia, ruido, garantía y SAT cercano.
Pide presupuesto cerrado con instalación, análisis de combustión y puesta a punto.
Con este procedimiento, tu marca ideal será la mejor elección.
¿Necesitas ayuda profesional para aterrizar la elección en tu vivienda? En ManAIR S.A.T. te asesoramos, instalamos y damos soporte con un servicio técnico de calderas de confianza en toda la Comunidad de Madrid. Así conviertes estos consejos sobre las mejores marcas de calderas de gas en una decisión segura, eficiente y duradera.
Saber cada cuánto tiempo revisar la caldera es clave para evitar averías, fugas o sanciones. En España, la revisión de la caldera no es opcional: la normativa exige un mantenimiento periódico mínimo cada dos años para garantizar la seguridad y la eficiencia energética del aparato. Cumplir con estas revisiones alarga su vida útil, reduce el consumo y te protege frente a fallos inesperados.
En este artículo te explicamos cada cuánto tiempo revisar la caldera según la ley, qué diferencias hay entre revisión e inspección, qué se comprueba en cada caso y por qué conviene hacerlo incluso antes de que sea obligatorio.
Revisión e inspección de la caldera: no son lo mismo
Mucha gente confunde ambos conceptos, pero revisión e inspección de la caldera son procedimientos distintos. Saber esta diferencia te ayudará a entender mejor cada cuánto tiempo revisar la caldera.
La revisión consiste en un mantenimiento técnico del equipo. La realiza una empresa o instalador autorizado y se centra en comprobar la combustión, limpiar el quemador y verificar la seguridad del aparato.
La inspección, en cambio, evalúa toda la instalación de gas, incluyendo tuberías y conexiones. La efectúa la empresa suministradora o un organismo acreditado y tiene carácter legal.
Ambas son necesarias: la primera para mantener el buen funcionamiento diario; la segunda, para garantizar que tu instalación cumple la normativa vigente.
Cada cuánto tiempo revisar la caldera según la normativa
Además, el RITE obliga a realizar una inspección de la instalación de gas cada 5 años, excepto en el País Vasco, donde debe hacerse cada 4 años.
En resumen, si te preguntas cada cuánto tiempo revisar la caldera, la respuesta es cada 2 años para gas y una vez al año para gasóleo o pellet. Sin embargo, muchos fabricantes recomiendan hacerlo cada 12 meses para asegurar el máximo rendimiento.
Cuándo conviene revisar la caldera aunque no sea obligatorio
Aunque la ley permita revisar la caldera cada 2 años, los fabricantes y los técnicos coinciden en que lo ideal es hacerlo una vez al año, sobre todo antes del invierno.
El motivo es simple: durante los meses fríos la caldera trabaja más horas y está sometida a más esfuerzo. Una revisión preventiva evita paradas inesperadas y mejora la eficiencia del sistema.
Por eso, aunque la normativa indique cada cuánto tiempo revisar la caldera, conviene anticiparse: una revisión anual garantiza ahorro, seguridad y confort.
Beneficios de la revisión anual:
Detecta fugas o pérdidas de presión antes de que sean graves.
Mejora el consumo y reduce las emisiones.
Evita bloqueos del ventilador o de la bomba de circulación.
Durante una revisión profesional, el técnico autorizado realiza comprobaciones exhaustivas. Conocer qué se analiza ayuda a entender por qué es importante respetar cada cuánto tiempo revisar la caldera.
Las principales tareas son:
Verificación de la combustión: se comprueba que el gas se quema correctamente y sin exceso de CO₂.
Control de presión y estanqueidad: se revisan válvulas, juntas y conexiones para descartar fugas.
Comprobación del vaso de expansión: asegura que la presión del circuito se mantiene estable.
Limpieza del quemador y los electrodos: elimina residuos que dificultan la ignición.
Revisión del ventilador y salida de humos: evita obstrucciones y sobrecalentamientos.
Comprobación del rendimiento: mide la eficiencia energética del equipo.
Inspección de la chimenea y el desagüe de condensados.
El técnico debe entregar un certificado de revisión, que es el documento que acredita que tu caldera cumple las condiciones de seguridad exigidas.
Quién puede revisar una caldera
No cualquier persona puede realizar una revisión. La ley exige que el mantenimiento lo efectúe un técnico autorizado o una empresa instaladora habilitada. El propietario tiene libertad para contratar el servicio con quien desee, sin estar obligado a hacerlo con la comercializadora de gas.
Si tienes dudas sobre tarifas o presupuestos, puedes consultar esta guía específica sobre el precio de la revisión.
Además, recuerda conservar el certificado de revisión durante al menos cinco años: puede ser solicitado en una inspección o por tu compañía aseguradora.
Consejos para mantener tu caldera en buen estado
Respetar cada cuánto tiempo revisar la caldera es solo una parte del mantenimiento. También es importante seguir algunas rutinas básicas para cuidar el equipo y evitar averías:
Controla la presión del circuito con frecuencia. Debe estar entre 1 y 1,5 bares.
Purga los radiadores al inicio del invierno para eliminar aire acumulado.
Evita cubrir la caldera o bloquear las rejillas de ventilación.
Usa el modo verano o invierno según la temporada. Evita dejarla encendida sin necesidad.
Desconecta la caldera si no la usarás durante semanas.
Estos hábitos prolongan la vida útil del aparato y ayudan a mantener estable la presión del sistema.
Tabla resumen: revisión e inspección de calderas
Tipo de caldera
Revisión obligatoria
Inspección instalación gas
Observaciones
Gas natural o propano
Cada 2 años
Cada 5 años (4 en País Vasco)
Revisión anual recomendada
Gasóleo
Cada año
Cada 5 años
Limpieza de hollín y control de fugas
Biomasa o pellet
Cada año
Cada 5 años
Limpieza del quemador y la chimenea
Potencia > 70 kW
Cada año
Cada 5 años
Mantenimiento intensivo obligatorio
Revisión periódica: la clave para una caldera segura y eficiente
Cumplir con los plazos establecidos no solo evita sanciones, sino que garantiza el correcto funcionamiento del sistema. Si no recuerdas la última revisión, consulta la etiqueta de mantenimiento o el certificado técnico.
Saber cada cuánto tiempo revisar la caldera te permitirá anticiparte a posibles fallos, ahorrar gas y disfrutar de un rendimiento óptimo durante todo el año. Una caldera bien cuidada no solo consume menos, también dura más y aporta mayor seguridad a tu hogar.
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