Seleccionar página

Elegir una caldera para suelo radiante no va de comprar “la más potente”, sino de acertar con modulación, control y temperatura de trabajo. El suelo radiante funciona con agua templada y mucha inercia, así que una caldera que arranca y para todo el rato gasta más y da peor confort. En esta guía verás qué potencia tiene sentido según tu vivienda y tus baños, qué controles marcan la diferencia y cómo escoger la mejor caldera para suelo radiante con 3–4 opciones recomendadas al final.


Contenido del artículo

Información destacada resumida en 30 segundos

  • La mejor caldera para suelo radiante suele ser de condensación, porque trabaja bien a baja temperatura.
  • En suelo radiante manda la modulación: que la caldera sepa “ir suave” sin ciclos cortos.
  • La potencia se decide más por el ACS (baños y duchas) que por la calefacción.
  • Imprescindibles: filtro magnético / lodos, circuito limpio y buen equilibrado de caudales.
  • El confort se consigue con control por zonas y consignas estables, no con subir grados a lo loco.

Qué necesita el suelo radiante de una caldera

Temperatura de impulsión y retorno

El suelo radiante trabaja con agua mucho más baja que los radiadores. Por eso, una caldera para suelo radiante debe rendir bien con impulsiones moderadas (típicamente en rangos bajos/medios, según vivienda y clima). Si necesitas “impulsar muy alto” para notar calor, suele haber un problema de ajuste, caudal o aislamiento.

Inercia térmica y por qué conviene estabilidad

El suelo radiante es lento: tarda en subir y tarda en bajar. Esto es una ventaja para el confort, pero exige una caldera que trabaje de forma continua y estable. Si haces encendidos y apagados constantes, tendrás picos de consumo y peor temperatura en casa.

Modulación: el secreto del confort y el ahorro

Aquí está la clave. Una caldera para suelo radiante ideal modula mucho: puede bajar bastante su potencia y mantener una llama pequeña sin parar. Así evita “ciclos cortos” (arrancar-parar-arrancar) que:

  • aumentan el consumo,
  • desgastan los componentes,
  • generan ruidos,
  • y empeoran el confort.

Cómo dimensionar la potencia de una caldera para suelo radiante

cómo dimensionar potencia de caldera para suelo radiante

Potencia para calefacción vs potencia para ACS

En suelo radiante, la calefacción suele pedir menos “pico” porque trabaja muchas horas a baja temperatura. En cambio, el ACS (duchas) exige potencia instantánea.

Por eso, para elegir caldera para suelo radiante, hazte estas preguntas:

  • ¿Cuántos baños tienes?
  • ¿Se duchan dos personas a la vez?
  • ¿Quieres llenar bañera?
  • ¿Buscas agua caliente muy estable?

Si hay simultaneidad, te interesa una caldera con buen rendimiento en ACS o incluso acumulación.

Metros, aislamiento y zona climática

El aislamiento manda. Una vivienda bien aislada necesita menos energía para mantenerse. En una casa con pérdidas, ni la mejor caldera para suelo radiante hará milagros sin mejorar envolvente (ventanas, infiltraciones, techo).

Cuándo conviene acumulación

Si tienes 2 baños y se usan a la vez, o quieres mucha estabilidad de ACS, valora:

No es obligatorio, pero en algunas casas marca una diferencia real en comodidad.


Tipos de caldera para suelo radiante

Caldera de condensación a gas

Es la opción más habitual si tienes gas natural. Encaja muy bien con suelo radiante porque rinde mejor cuando trabaja a baja temperatura y con retornos frescos. Si buscas una caldera equilibrada para suelo radiante, suele ser el camino.

Caldera a propano

Si no tienes red de gas, el propano es una alternativa similar en funcionamiento. El criterio de elección es el mismo: buena modulación, control y protección del circuito.

Caldera eléctrica

Puede tener sentido en viviendas con consumo bajo, segundas residencias o casos muy concretos. En uso intensivo, el coste de energía suele ser el gran factor. Si te la planteas, compárala con bomba de calor (aerotermia) antes de decidir.


Pasos para elegir la mejor caldera para suelo radiante

Paso 1: Define tu uso real de calefacción y ACS

Anota en una hoja:

  • Nº de personas.
  • Nº de baños.
  • Si hay duchas simultáneas.
  • Horario típico en invierno.

Con esto ya puedes filtrar opciones y evitar comprar por impulso.

Paso 2: Prioriza una caldera con buena modulación

En fichas técnicas busca:

  • potencia mínima baja (para sostener calor sin parar),
  • rango de modulación amplio,
  • estabilidad a baja temperatura.

Esto es más importante que tener “muchos kW” para calefacción.

Paso 3: Control por termostato y, si procede, por zonas

Para suelo radiante es muy útil:

  • termostato modulante,
  • control por zonas (plantas, dormitorios vs salón),
  • programación con horarios suaves.

El objetivo es mantener confort con pequeñas correcciones, no “pelearte” con el sistema.

Paso 4: Protege la instalación: filtro y limpieza

Si quieres que tu caldera para suelo radiante dure, protege el circuito:

  • filtro magnético / separador de lodos,
  • limpieza inicial si la instalación es vieja,
  • inhibidor si procede.

Los lodos y partículas terminan dando problemas en colectores, bombas e intercambiadores.

Paso 5: Ajuste fino: temperaturas, caudales y equilibrio

Aquí se gana el confort de verdad:

  • ajustar temperatura de impulsión correcta,
  • equilibrar caudales en colectores,
  • revisar que cada zona recibe lo que toca.

Un servicio técnico especializado puede dejar la instalación “redonda” con una puesta a punto bien hecha.


Componentes que marcan la diferencia en suelo radiante

Filtro magnético y separador de lodos

Es de lo más rentable. Evita que la suciedad circule y se quede en puntos críticos. Si vas a instalar una caldera para suelo radiante, considera el filtro como parte del sistema, no como “extra opcional”.

Calidad del agua e inhibidor

En algunas instalaciones, tratar el agua ayuda a reducir corrosión y problemas de magnetita. No siempre es imprescindible, pero en circuitos con historial de suciedad puede suponer un antes y un después.

Colectores, actuadores y equilibrado

Si una habitación queda fría, muchas veces no es “culpa de la caldera”. Puede ser:

  • caudal mal ajustado,
  • actuador que no abre,
  • termostato mal ubicado,
  • o falta de equilibrado.

Errores comunes al elegir una caldera para suelo radiante

  • Comprar por potencia “alta” sin mirar modulación.
  • Subir impulsión como si fueran radiadores.
  • No instalar filtro y luego sufrir lodos y ruidos.
  • Apagar/encender varias veces al día.
  • No zonificar en casas grandes (y acabar sobrecalentando zonas).

Coste orientativo y mantenimiento

El coste depende más del alcance de instalación que de la caldera sola: evacuación de humos, desagües, control, zonificación, accesorios y puesta a punto. Puedes encontrar una buena caldera para suelo radiante por menos de 1.000 €, aunque con instalación y puesta en marcha el coste se acercará a los 2.000 o los superará si la instalación es compleja o requiere obra.

Mantenimiento recomendado para una caldera para suelo radiante:

  • revisión anual,
  • control de presión y estado del circuito,
  • limpieza de filtro,
  • comprobación de combustión y seguridad.

Tabla rápida para decidir qué caldera para suelo radiante necesitas

Tu casoQué priorizarRecomendación típica
Piso 70–120 m², 1 baño, uso normalModulación + control simpleCondensación 24 kW con buena modulación
Vivienda 120–200 m², 2 baños, uso familiarModulación + ACS estableCondensación 28–30 kW o microacumulación
Casa grande con duchas simultáneasACS potente y constanteCondensación + acumulación (depósito)
Zona sin red de gasSuministro alternativoCaldera a propano con buena modulación

Las mejores opciones de caldera para suelo radiante

Aquí no te doy “una marca”, sino 4 opciones tipo de las más instaladas. La marca es elección tuya, aunque considera Junkers, Vaillant, Saunier Duval o Viessmann como opciones a tener en cuneta.

1: Caldera de condensación 24 kW de alta modulación

Ideal como caldera para suelo radiante en pisos y viviendas medianas con 1 baño.
Puntos fuertes: consumo contenido, estabilidad y confort si está bien ajustada.

2: Condensación 28–30 kW con microacumulación

Para familias con 2 baños o duchas seguidas.
Aporta más comodidad en ACS sin renunciar a trabajar bien a baja temperatura.

3: Condensación con acumulador externo

Si en tu casa hay simultaneidad real (dos duchas a la vez) o buscas máxima estabilidad.
Es la opción “premium” en confort de agua caliente.

4: Caldera a propano equivalente a condensación

Si no tienes gas natural y vas con depósito.
Criterio idéntico: buena modulación, control y protección del circuito.


Preguntas frecuentes

¿Qué temperatura de impulsión es normal en suelo radiante?

Depende de clima, aislamiento y tipo de vivienda, pero suele ser sensiblemente más baja que en radiadores. Lo importante es no “forzar” temperaturas altas para compensar un mal ajuste. Si no calienta, revisa caudales, equilibrado y control.

¿Puedo usar la misma caldera de radiadores para suelo radiante?

A veces sí, pero no siempre es lo ideal. El suelo radiante exige estabilidad y buena modulación a baja temperatura. Si la caldera cicla mucho o no modula bien, notarás peor confort y más consumo.

¿Es necesario control por zonas?

No siempre, pero ayuda mucho en casas grandes o con orientaciones diferentes. Si un dormitorio se calienta rápido y el salón tarda, la zonificación evita sobrecalentar una parte para llegar a otra.

¿Por qué hay habitaciones más frías con suelo radiante?

Suele ser un tema de caudal, equilibrado del colector, actuadores, termostatos mal colocados o pérdidas por ventanas. No siempre es un problema de la caldera para suelo radiante.

¿Qué mantenimiento evita problemas de lodos?

Filtro magnético, limpieza de circuito si procede, revisar presión y mantener el sistema ajustado. Un mantenimiento preventivo evita averías caras y alarga la vida del conjunto.


¿Qué deberías recordar sobre la caldera para suelo radiante?

La caldera para suelo radiante correcta es la que trabaja estable, a baja temperatura y sin ciclos cortos. Para acertar, prioriza modulación, buen control y protección del circuito (filtro y limpieza). Y dimensiona pensando en tu uso de ACS, no solo en metros cuadrados. Si quieres ir a tiro hecho, un servicio técnico especializado puede revisar tu vivienda, tu instalación y tus hábitos para recomendarte la opción que te dé confort real con el menor consumo posible.