La pregunta sobre cuánto consume la aerotermia al mes no tiene una única respuesta. Depende de tu casa, del clima, del aislamiento y de si usas suelo radiante, radiadores o fancoils. Aun así, sí puedes estimarlo de forma bastante fiable con dos datos: los kWh consumidos y el precio medio del kWh. Además, si entiendes cuándo tu equipo trabaja “suave” y cuándo entra en modo “recuperación”, podrás ajustar hábitos y ahorrar sin perder confort. Vamos paso a paso, con ejemplos y una tabla clara.
Información básica sobre consumos de aerotermia resumida en 30 segundos
Saber cuánto consume la aerotermia depende mucho de la vivienda y uso que le des.
En invierno el consumo sube. Es normal.
El mejor cálculo es: kWh del mes × precio kWh.
Si tienes suelo radiante, evita grandes cambios de temperatura y procura mantener una estabilidad térmica.
Si tu consumo se dispara, casi siempre hay un “por qué” (ajustes, aislamiento o mantenimiento).
Qué incluye “el consumo” cuando hablamos de aerotermia
Cuando alguien busca saber cuánto consume la aerotermia, normalmente quiere saber el gasto de:
Calefacción (invierno y entretiempo).
ACS (agua caliente sanitaria) todo el año.
Y a veces refrigeración (verano), si la usas para enfriar.
En esta guía hablamos sobre todo de calefacción + ACS, porque es donde más se nota en la factura. Luego te damos una pista rápida para el verano.
Por qué tu vecino paga menos (y no es magia)
La aerotermia es eficiente, sí. Pero hay tres cosas que lo cambian todo:
Aislamiento Si la casa “pierde” calor por ventanas, persianas o infiltraciones, la máquina trabaja más horas.
Temperatura de consigna No es lo mismo estar a 20–21 ºC que a 22–23 ºC. Parece poca diferencia, pero se nota.
Emisores y forma de uso
Con suelo radiante, lo normal es mantener estabilidad.
Con fancoils o radiadores, hay más reacción rápida.
Aquí entra un error típico: apagar y luego recuperar. Si dudas con esto, lo explicamos sin rodeos en nuestro artículo del blog sobre cuándo conviene apagar la aerotermia.
Cuánto consume la aerotermia según los m²
Para que sea útil, te damos dos escenarios:
Eficiente: buen aislamiento, 20–21 ºC, emisores a baja temperatura (suelo radiante o radiadores dimensionados).
Intensivo: aislamiento justo, 22–23 ºC, demanda alta y/o emisores a temperatura más alta.
Y usamos dos precios habituales para estimar euros solo de energía:
0,10 €/kWh (muy competitivo).
0,14 €/kWh (competitivo/medio).
Importante: esto es el coste de la energía del sistema de aerotermia. Tu factura final también incluye potencia, impuestos y el resto de consumos de casa.
Tabla: consumo y coste mensual por escenarios
Tamaño de vivienda
Escenario de uso
Consumo mensual (kWh)
Coste aprox. a 0,10 €/kWh
Coste aprox. a 0,14 €/kWh
100–150 m²
Eficiente
150–250
15–25 €/mes
21–35 €/mes
100–150 m²
Intensivo
396–486
40–49 €/mes
55–68 €/mes
150–250 m²
Eficiente
230–330
23–33 €/mes
32–46 €/mes
150–250 m²
Intensivo
504–630
50–63 €/mes
70–88 €/mes
>250 m²
Eficiente
330–415
33–42 €/mes
46–58 €/mes
>250 m²
Intensivo
500–580
50–58 €/mes
70–81 €/mes
Si te preguntas cuánto consume la aerotermia “en una casa normal”, esta tabla es el atajo. Luego lo afinamos con tu caso real.
Ejemplos rápidos para aterrizarlo
1: Piso o adosado 120–150 m² (uso eficiente)
Si tienes buen aislamiento y te mueves en 20–21 ºC, lo habitual es ver un rango tipo 150–250 kWh/mes en escenarios eficientes. En euros, serían 15–35 €/mes según el precio del kWh.
2: Casa 200 m² (uso intensivo)
Si pides más temperatura y el aislamiento no acompaña, puedes irte a 504–630 kWh/mes. En euros, 50–88 €/mes (solo energía del equipo).
3: Chalet grande (>250 m²)
Aquí manda el tamaño, claro. En uso eficiente puede estar en 330–415 kWh/mes. En uso intensivo, 500–580 kWh/mes.
“En invierno pago más”: cómo interpretarlo bien
En invierno el equipo trabaja más horas y con más demanda. Así que sí, sube.
La forma correcta de evaluar cuánto consume la aerotermia no es mirar un mes suelto. Es mirar:
una media de 3 meses de invierno,
y compararla con la misma época del año anterior (si tienes datos).
Aquí es donde se nota la experiencia: muchas veces no es “la aerotermia gasta”. Es “está trabajando mal configurada”.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume la aerotermia al mes en 100 m²?
Depende del uso. En escenarios eficientes puede estar en rangos bajos. Si el uso es intensivo o el aislamiento es justo, sube bastante. Lo mejor es comparar tu caso con la tabla y tu precio real del kWh.
¿Cuánto consume la aerotermia en una casa de 150 m²?
En 100–150 m², un uso eficiente suele moverse en un rango moderado, en torno a 20 € al mes. En uso intensivo, el salto es grande (por temperatura y pérdidas). Por eso conviene ajustar consigna y horarios con cabeza.
¿Gasta más si la apago por la noche?
A veces sí, sobre todo con suelo radiante. Si apagas y luego pides recuperar, aparecen picos de consumo. En muchos hogares funciona mejor bajar 1–2 ºC en vez de apagar.
¿Cuánto más pagaré en verano si uso la aerotermia para enfriar?
Para una casa de 150 m², si usas la aerotermia para enfriar en verano de forma “normal” (sin pedir 22 ºC todo el día), lo habitual es que añada unos 200–400 kWh en toda la temporada. Esto, dependiendo de tu tarifa y aislamiento, puede variar entre los 20 y 56 €.
¿Cómo sé si mi consumo es “normal”?
Compara tus kWh con la tabla por tamaño y escenario. Si estás por encima incluso de un uso intensivo, revisa ajustes, aislamiento y mantenimiento.
Lo que queremos que recuerdes
Si quieres saber cuánto consume la aerotermia, no te quedes con “me han dicho que gasta X”. Mira kWh reales, calcula tu precio medio y compárate con nuestros escenarios. Luego ajusta con cambios pequeños y sostenibles. Ahí está el ahorro de verdad.
Apagar la aerotermia parece el truco fácil para ahorrar. Sin embargo, en la mayoría de casas no es lo mejor. La aerotermia funciona como una bomba de calor que rinde más cuando trabaja estable y modulando suave. Por eso, lo normal es no apagarla cada noche ni cuando sales unas horas. En cambio, sí conviene apagarla (o usar modo vacaciones) en ausencias largas, fin de temporada o cuando hay mantenimiento. En esta guía te explico cuándo conviene y qué hacer en su lugar.
Información esencial sobre cuándo mantener la aerotermia encendida y cuando apagarla
En el día a día, suele ser mejor no apagar la aerotermia.
Mejor opción: baja consigna 1–2 ºC y usa modo eco.
Apagar tiene sentido en vacaciones largas o fin de temporada.
Con heladas, evita apagar del todo.
Con suelo radiante, apagar y encender suele salir peor.
Cómo funciona la aerotermia y por qué apagarla a veces empeora
La aerotermia no “quema” combustible. Toma calor del aire exterior y lo mete en casa. Cuando la temperatura se mantiene bastante estable, trabaja con menos esfuerzo.
Ahora viene el punto importante. Si la apagas y dejas que la vivienda se enfríe, luego le pides que recupere rápido. Eso suele provocar más tiempo a potencia alta, más consumo en picos y peor confort al principio.
Aerotermia = modulación y estabilidad
La gracia está en la modulación. La máquina regula potencia según lo que necesita tu casa. Si la obligas a “remontar” desde frío, la sacas de su zona eficiente.
Inercia térmica: suelo radiante vs radiadores
Suelo radiante: mucha inercia. Tarda en calentar y en enfriar. Si apagas, recuperar cuesta más tiempo y suele salir más caro.
Radiadores o fancoils: reaccionan más rápido. Aun así, en ausencias cortas suele ser mejor bajar consigna en lugar de apagar por completo.
Cuándo sí es recomendable apagar la aerotermia
Vacaciones y ausencias largas
Aquí sí. Si te vas varios días, tiene sentido. Pero depende de cuánto tiempo:
1 día: mejor baja consigna. No merece la pena apagar.
2–3 días: modo eco o “vacaciones” suele ser ideal.
1 semana o más: modo vacaciones y consigna de mantenimiento. En algunos casos, apagar puede ser viable si no hay riesgo de heladas.
Consejo práctico: deja una temperatura mínima razonable. Así evitas que la casa se enfríe en exceso y luego tengas que forzar.
Fin de temporada
En primavera o cuando ya no necesitas calefacción, puedes apagar la parte de calefacción. Si tu equipo también hace ACS, no lo apagues todo. Apaga solo lo que no uses.
Mantenimiento, limpieza o avería
Si vas a limpiar filtros, revisar unidad interior o comprobar el circuito, se apaga. Seguridad primero.
Si sospechas que hay un fallo, revisa primero esta guía de averías típicas de la aerotermia para identificar síntomas antes de tocar ajustes a ciegas.
Ojo con heladas: cuándo NO apagar del todo
Si vives en una zona con heladas, no apagues la aerotermia del todo. Algunos equipos mantienen una función anticongelación aunque estén “apagados”, pero otros no. Si no sabes con seguridad cómo funciona tu sistema, lo más seguro es dejarlo en modo mínimo o vacaciones.
Cuándo NO conviene apagar la aerotermia
Por la noche
En la mayoría de viviendas, apagar cada noche sale peor. Lo normal es bajar consigna 1–2 ºC y mantener. Así evitas el pico de consumo de la mañana y mejoras el confort.
Si sales a trabajar (ausencias cortas)
Para ausencias de 2–8 horas, suele ser mejor no apagar. Baja consigna y listo. Y si tienes suelo radiante, todavía más.
Si tienes suelo radiante
El suelo radiante premia la estabilidad. Si lo apagas y lo enciendes a diario, el sistema va a trompicones.
Qué hacer en vez de apagar la aerotermia
1) Baja consigna 1–2 ºC
Baja la temperatura que tienes programada en el termostato entre 1 y 2 grados. Si sueles tener la aerotermia a 21 ºC, bájala a 19–20 ºC en lugar de apagarla.
2) Usa modo Eco, Noche o Vacaciones
Si tu equipo lo tiene, úsalo. Suele limitar potencia o ajustar el funcionamiento para mantener eficiencia.
3) Programa horarios, pero sin cambios bruscos
Mejor dos o tres tramos suaves. Evita subir 3–4 ºC de golpe. La aerotermia no es una estufa.
4) Ajusta la temperatura del agua con cabeza
Si tienes suelo radiante o radiadores de baja temperatura, no necesitas impulsión alta. Subir mucho puede disparar el consumo y empeorar el rendimiento.
5) Si puedes, calienta por zonas
Si tienes control por zonas, aprovéchalo. No tiene sentido calentar igual una habitación vacía.
Casos reales rápidos: decide en 1 minuto
Tu situación
¿Apagar la aerotermia?
Qué hacer mejor
Suelo radiante, vivienda habitual
No
Mantén estable y baja 1–2 ºC por la noche
Radiadores o fancoils, vivienda habitual
Casi nunca
Eco/Noche y programación suave
Sales 6–8 horas al día
No
Consigna de mantenimiento (bajar 1–2 ºC)
Fin de semana fuera
Depende
Modo vacaciones o mantenimiento moderado
Vacaciones 7–15 días
A veces
Vacaciones + mínimo, o apagar si no hay heladas
Zona con heladas
Evita apagar del todo
Anticongelación / modo mínimo
Errores comunes al apagar la aerotermia
Apagar cada noche y exigir 21 ºC al despertar.
Apagar en heladas sin protección.
Subir consigna “para recuperar rápido”.
Cambiar ajustes cada día.
Confundir “apagar” con “bajar consigna”.
Coste, tiempos de recuperación y confort
La pregunta clave no es solo “¿gasta más?”. También es “¿cuánto tarda en estar a gusto?”. Con suelo radiante, recuperar puede llevar horas. Con fancoils, suele ser más rápido.
Si siempre tarda demasiado o notas comportamientos raros, lo adecuado es que lo revise un técnico especializado y te deje la configuración afinada.
Preguntas frecuentes sobre apagar la aerotermia
¿Apagar la aerotermia por la noche ahorra?
En la mayoría de viviendas, no. Suele ser mejor bajar 1–2 ºC y mantener. Con suelo radiante, apagar por la noche suele salir especialmente mal.
¿Qué temperatura dejo si me voy un fin de semana?
Depende del aislamiento y la zona. Lo más práctico es modo vacaciones o una consigna de mantenimiento moderada para no forzar la recuperación.
¿Modo vacaciones o apagar?
Modo vacaciones suele ser más seguro porque mantiene protección mínima y evita extremos. Apagar del todo solo tiene sentido en ausencias largas y sin riesgo de heladas.
¿Qué pasa si hay heladas?
Evita apagar si pierdes la anticongelación. Si tu equipo tiene modo mínimo, úsalo. Si no estás seguro, no apagues del todo.
¿Cuánto tarda en recuperar temperatura si la apago?
Depende del sistema: suelo radiante tarda más, fancoils menos. Si tarda demasiado, suele haber un ajuste mejorable.
¿Gasta mucho si está siempre encendida?
No necesariamente. Muchas veces gastarás menos manteniendo una consigna estable que apagando y forzando recuperaciones.
Apagar la aerotermia: qué deberías recordar
En el día a día, lo más sensato es no apagar la aerotermia. Ajusta consigna, usa modo eco y programa con suavidad. Apagar tiene sentido en vacaciones largas, fin de temporada o mantenimiento. Y si algo no cuadra, revisa síntomas y configuración antes de tocar a ciegas.
El ruido en la aerotermia nunca es cero, pero tampoco debería impedirte dormir ni provocar quejas de los vecinos. La unidad exterior lleva compresor y ventilador y la interior bombas y circulación de agua; si algo está mal ubicado, mal fijado o mal purgado, el sonido se dispara. En este artículo verás qué ruidos son normales, cuáles indican problema, cuántos decibelios son razonables y qué puedes hacer, paso a paso, antes de llamar al servicio técnico especializado.
Lo esencial sobre ruidos en aerotermia en 30 segundos
Toda bomba de calor genera algo de ruido por el compresor y ventilador.
Una unidad exterior típica se mueve entre 45 y 65 dB(A) según modelo y potencia.
En interiores de vivienda, lo razonable es estar por debajo de 40–45 dB(A) en zonas de descanso.
El ruido en la aerotermia suele venir de vibraciones, mala ubicación o falta de mantenimiento, más que del equipo en sí.
Se puede reducir con buena ubicación, soportes antivibratorios, pantallas acústicas y revisión de un servicio técnico especializado.
Por qué hay ruido en la aerotermia
Unidad exterior: compresor y ventilador
La principal fuente de ruido en la aerotermia es la unidad exterior, donde trabajan compresor y ventilador para intercambiar calor con el aire.
Valores habituales: 45–65 dB(A) a 1–2 metros.
Es un nivel similar a una conversación normal o tráfico moderado.
Si la máquina está muy cerca de ventanas o patios estrechos, ese sonido se amplifica y se nota bastante más.
Unidad interior y armario técnico
En condiciones normales, la unidad interior debería sonar parecido a un frigorífico: en torno a 30–40 dB(A).
Ruidos habituales:
Zumbido suave del ventilador.
Siseo leve del refrigerante o del agua.
Ruidos que no son normales en la aerotermia:
Gorgoteos fuertes o burbujeo constante.
Zumbidos intensos o vibraciones en el mueble.
Chirridos metálicos o “clics” repetidos.
Tuberías, fancoils y suelo radiante
El ruido en la aerotermia también puede llegar por el circuito hidráulico:
Gorgoteos en tuberías y colectores (aire en el circuito).
Golpes secos por cambios bruscos de presión.
Vibraciones en bombas de circulación mal fijadas.
El suelo radiante en sí es silencioso; si suena, suele ser un problema de purga o caudales.
Cómo identificar de dónde viene el ruido en la aerotermia
Escucha primero fuera Sal a la terraza, patio o cubierta. Si el ruido fuerte está junto a la unidad exterior, probablemente venga de compresor, ventilador o vibraciones de la propia carcasa.
Comprueba la unidad interior Acércate al armario donde está la hidrobox o módulo interior.
¿Es un zumbido suave? Suele ser normal.
¿Vibra el mueble o se oye muy fuerte? Puede haber desajustes o aire en el circuito.
Escucha tuberías y suelo Enciende la aerotermia y recorre la vivienda:
Gorgoteos → aire.
Golpes secos → posible golpe de ariete.
Zumbidos localizados → bomba o válvula.
Fíjate en el momento del ruido
Solo al arrancar → arranques muy bruscos.
Toda la noche → mala ubicación o falta de modo silencioso.
Solo a carga alta → quizá falta de caudal de aire o ventilador sucio.
Habla con los vecinos Si el ruido en la aerotermia molesta a otros pisos, es clave saber desde dónde lo perciben para decidir si hay que reubicar la máquina o reforzar el aislamiento.
Cuántos decibelios son “mucho ruido” en la aerotermia
Diseño con carcasas y difusores acústicos específicos.
Hay equipos que, a pocos metros, suenan como un susurro (30 dB(A) largos) y otros mucho más ruidosos.
Errores frecuentes con el ruido en la aerotermia
Encerrar la unidad en un cubículo cerrado Bajarás algo el sonido hacia fuera, pero subirán consumo, averías y ruido hacia dentro.
Apagar la aerotermia cada noche por el ruido Provoca arranques más agresivos, peor confort y a menudo más ruido global. Es preferible modo nocturno y buena ubicación.
Instalar sin soportes antivibración Una unidad atornillada directamente a la pared transmite zumbidos a toda la estructura.
Dejar pasar golpes, gorgoteos o chirridos Son señales de aire, desajustes o piezas desgastadas que conviene revisar cuanto antes.
No hablar con los vecinos Si el ruido en la aerotermia molesta, lo mejor es buscar una solución conjunta antes de acabar en denuncia o sanciones municipales.
Preguntas frecuentes sobre ruido en la aerotermia
¿La aerotermia hace mucho ruido comparada con un aire acondicionado?
En general, el ruido base es similar: zumbido de compresor y ventilador en la unidad exterior. La ventaja es que la aerotermia suele trabajar muchas horas a baja potencia, con un sonido más uniforme y menos picos bruscos. Bien instalada, el ruido en la aerotermia no debería ser más molesto que el de un aire moderno.
¿Es normal oír gorgoteos en la instalación?
No debería haber gorgoteos continuos. Suelen indicar aire en el circuito hidráulico o problemas de purga. Si el sonido aparece en colectores, tuberías o suelo radiante, conviene que un servicio técnico especializado revise y purgue la instalación.
¿Puedo meter la unidad exterior en un garaje para que no suene?
Solo si se respetan escrupulosamente las secciones de entrada y salida de aire que marca el fabricante. Encerrar la unidad sin ventilación suficiente reduce rendimiento, aumenta consumo y puede subir el ruido en la aerotermia por esfuerzo extra del ventilador.
¿Qué hago si la aerotermia molesta a los vecinos?
Primero, diálogo: probar modo nocturno, revisar soportes y, si hace falta, cambiar ubicación o añadir pantallas acústicas. Si sigue siendo un problema, puede pedirse una medición acústica conforme a la normativa municipal para decidir correcciones.
¿Cuándo debo llamar a un técnico por ruido?
Siempre que el ruido cambie de repente, aumente mucho, incluya golpes, chirridos o vibraciones fuertes, o impida el descanso. También si el ruido en la aerotermia supera claramente el de una conversación normal estando cerca de la unidad.
Ruido en la aerotermia: cuándo pedir ayuda profesional
Un poco de zumbido es inevitable, pero un ruido en la aerotermia que se cuela en dormitorios, genera vibraciones o causa conflictos en la comunidad no es algo con lo que debas convivir siempre.
Revisar la ubicación, añadir antivibración y usar el modo nocturno resuelve muchos casos. Cuando el sonido apunta a problemas internos o la instalación está en un punto delicado, la mejor inversión es que un servicio técnico especializado en aerotermia revise el equipo, mida niveles sonoros y te proponga la solución más eficaz antes de que el ruido se convierta en un problema serio.
La gran pregunta no es qué es la aerotermia, sino cuándo compensa poner aerotermia de verdad en tu casa. En resumen: suele compensar en viviendas medianas o grandes, bien aisladas, con bastante consumo de calefacción/ACS y presupuesto para una inversión inicial de unos 8.000–16.000 €. No suele salir a cuenta en pisos pequeños, casas mal aisladas o cuando ya tienes un sistema eficiente y poco uso.
Lo esencial en 30 segundos
Cuándo SÍ compensa poner aerotermia: vivienda unifamiliar o piso grande, buen aislamiento y consumo alto de calefacción/ACS.
Inversión típica: 8.700–16.000 € en una vivienda unifamiliar, amortizable en unos 3–10 años según uso y energía que sustituyas.
No suele compensar en viviendas <80–90 m², mal aisladas o con poco uso de calefacción.
La clave: antes de decidir cuándo compensa poner aerotermia, revisa aislamiento, tipo de emisores, clima y tu factura actual.
Qué es la aerotermia (en dos frases)
La aerotermia es una bomba de calor que extrae energía del aire exterior para dar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) en casa. Suele generar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico que consume, con COP que pueden llegar a 3–4 o más en condiciones favorables.
¿Cuándo compensa poner aerotermia? Casos en los que SÍ
Viviendas de tamaño medio o grande
La aerotermia brilla cuando hay mucho consumo que “atacar”:
Casas o pisos de ≥90 m² con uso habitual todo el año.
Familias con varios miembros que usan bastante calefacción y ACS.
Chalets o adosados donde la factura de gas/gasoil es alta.
En este escenario, el ahorro del 30–50 % (e incluso más frente a gasoil o resistencias eléctricas) hace que la inversión tenga sentido.
Obra nueva o reforma integral
Si vas a levantar paredes o cambiar suelos, es el momento perfecto para plantearte cuándo compensa poner aerotermia:
Puedes diseñar la instalación pensando en suelo radiante, fancoils o radiadores de baja temperatura.
Es más fácil mejorar aislamiento, renovar la instalación eléctrica y dejar espacio para la unidad interior.
Todo lo que hagas en aislamiento y emisores reduce luego la impulsión necesaria y mejora el rendimiento.
Viviendas bien aisladas en clima templado
La aerotermia trabaja mejor cuando:
La casa pierde poco calor (fachadas, cubiertas y ventanas decentes).
No vives en una zona de heladas extremas y prolongadas.
En buena parte de España (zonas templadas y moderadamente frías), la máquina suele trabajar a temperaturas de agua razonables, con COP altos y buena eficiencia.
Si sustituyes sistemas muy ineficientes
La respuesta a cuándo compensa poner aerotermia es mucho más clara cuando vienes de:
Caldera de gasoil, propano o butano con muchos años.
Ahí es habitual ver ahorros en calefacción/ACS del 30–50 % o más, con amortizaciones en 5–10 años según uso y precios energéticos.
Si la combinas con fotovoltaica
La combinación aerotermia + placas solares acelera la amortización:
Parte de la electricidad que usa la bomba de calor viene de tu tejado.
Reduces aún más la factura y te proteges ante subidas futuras.
En muchos casos, esta combinación es la que hace que poner aerotermia compense casi siempre a medio plazo.
¿Cuándo NO compensa (o lo hace con muchas dudas)?
Viviendas pequeñas y poco uso
En pisos de menos de 80–90 m², con poco uso de calefacción, la inversión se va a amortizar muy despacio.
Si apenas enciendes la calefacción.
Si pasas largos periodos fuera.
En esos casos, quizá te interese algo menos complejo y más barato: equipos de aire con bomba de calor, emisores modernos, etc.
Casas mal aisladas
Si la vivienda pierde calor por todas partes, incluso un sistema muy eficiente acabará gastando mucho:
Ventanas de un solo vidrio.
Puentes térmicos por doquier.
Techos o cubiertas sin aislamiento.
En estos casos, para saber cuándo compensa poner aerotermia, lo mejor es plantearse invertir primero en aislamiento.
Climas muy fríos sin apoyo
En zonas con inviernos muy largos y extremos, la aerotermia sigue siendo viable, pero a veces necesita:
Apoyo con caldera o resistencia eléctrica.
Equipos de alta temperatura, menos eficientes.
Eso alarga el plazo de amortización y hace que no siempre sea la opción ganadora frente a otros sistemas.
Presupuestos muy ajustados
Si el presupuesto es límite y necesitas una solución inmediata, la aerotermia puede ser simplemente inabordable:
Inversión total habitual de entre 8.700 y 16.000 € en unifamiliar estándar.
En instalaciones grandes o complejas puede subir más.
Sí, a largo plazo ahorra. Pero si no puedes asumir el coste inicial, no compensa aunque los números sobre el papel salgan bonitos.
Números orientativos: precio, ahorro y amortización
Para saber cuándo compensa poner aerotermia, vamos a apoyarnos en algunos rangos realistas (España, 2024–2025):
Precio típico unifamiliar (calefacción + ACS): entre 8.700 y 16.000 €, según metros, emisores y complejidad.
Rango amplio de mercado: 6.000–21.000 € en proyectos pequeños o muy grandes.
Ahorro estimado frente a sistemas tradicionales: en torno al 30–50 %, llegando a un 70 % en casos muy favorables.
Amortización: en la práctica suele ir de 3–10 años, dependiendo de:
Precios de energía.
Horas de uso al año.
Sistema anterior (gasoil y electricidad directa amortizan antes).
Ejemplos rápidos (muy simplificados)
Caso
Vivienda y sistema actual
¿Suele compensar?
1
Piso 80 m², gas natural, poco uso
Normalmente no
2
Adosado 130 m², gasoil, uso intenso
Casi siempre sí
3
Chalet 180 m², resistencias eléctricas
Sí con diferencia
4
Piso 95 m² bien aislado + reforma integral
Suele compensar
5
Casa 120 m² mal aislada, clima muy frío
Solo con mejora previa de envolvente
Checklist rápida: 7 preguntas para saber si te compensa
Cuenta cuántos “sí” tienes:
¿Tu vivienda tiene más de 90 m²?
¿Pagas mucho en calefacción y ACS cada año?
¿Tu casa está medianamente bien aislada o piensas mejorar el aislamiento?
¿Estás en una zona de clima templado o moderadamente frío?
¿Puedes invertir mínimo 8.000–10.000 € en la instalación?
¿Vas a usar la vivienda todo el año?
¿Te planteas combinar la aerotermia con fotovoltaica ahora o más adelante?
5–7 “sí” → Muy probable que compense poner aerotermia.
3–4 “sí” → Estudio detallado con un técnico, puede salir bien o justo.
0–2 “sí” → Seguramente no sea tu mejor opción ahora mismo.
Errores habituales al decidir si poner aerotermia
Mirar solo el COP del catálogo Ese dato es en condiciones ideales. Tu realidad depende de clima, emisores y regulación.
Olvidar el aislamiento y la instalación eléctrica En España muchas viviendas tienen instalaciones eléctricas justas y envolventes pobres; esto complica saber cuándo compensa poner aerotermia y cómo dimensionarla.
Pensar que todo se arregla con subvenciones Las ayudas ayudan, pero van y vienen. La decisión debe sostenerse incluso sin ellas.
Elegir mal el sistema emisor Forzar una aerotermia a trabajar a 60–70 ºC con radiadores viejos la hace menos eficiente y alarga la amortización.
No pedir un estudio serio Un buen servicio técnico especializado debe revisar consumos, m², emisores, clima y hábitos antes de venderte nada.
Preguntas frecuentes sobre cuándo compensa poner aerotermia
¿En qué tipo de vivienda compensa más la aerotermia?
En viviendas unifamiliares o pisos grandes, bien aislados, con bastante uso de calefacción y agua caliente. En este perfil, el ahorro porcentual es alto y permite recuperar la inversión en unos años razonables, sobre todo cuando se sustituye gasoil o resistencias eléctricas.
¿Cuándo compensa poner aerotermia en un piso?
Compensa si el piso es amplio (desde unos 90 m²), tiene buen aislamiento, dispones de espacio para unidad exterior y la comunidad lo permite. También ayuda que ya estés pensando en cambiar la caldera o en hacer una reforma que afecte a instalación de calefacción y emisores.
¿Qué pasa si mi casa está mal aislada?
En ese caso, la prioridad suele ser mejorar aislamiento (ventanas, cubierta, fachadas) antes o a la vez que la aerotermia. Si no, el equipo trabajará muchas horas y a temperaturas más altas, reduciendo su eficiencia y haciendo que la inversión tarde mucho más en amortizarse.
¿Cuánto se tarda en amortizar una aerotermia?
Depende de la energía que sustituyas y de tus horas de uso, pero los rangos habituales están entre 3 y 10 años. Gasoil y calefacción eléctrica directa amortizan antes; gas natural, algo más despacio. Las ayudas públicas y la fotovoltaica también recortan tiempos.
¿Necesito siempre suelo radiante para que compense?
No. El suelo radiante es la combinación más eficiente, pero no la única. La aerotermia puede funcionar bien con radiadores de baja temperatura o fancoils. Con radiadores convencionales también es posible, aunque con menor rendimiento y más dificultad para calcular cuándo compensa poner aerotermia en tu caso concreto.
Lo que deberías recordar antes de decidirte
La pregunta clave no es si la tecnología es buena (lo es), sino si encaja en TU vivienda. La aerotermia compensa cuando tu casa, tu clima, tu instalación y tu bolsillo juegan en el mismo equipo.
Si tienes dudas concretas sobre tu caso (metros, caldera actual, tipo de emisores, facturas), lo sensato es pedir un estudio a un servicio técnico especializado en aerotermia que te haga números reales y no solo promesas de catálogo.
La temperatura de la aerotermia en invierno se juega en dos frentes: los grados que marcas en el termostato y la temperatura del agua que impulsa la bomba de calor. Lo habitual es mantener la vivienda entre 19 y 21 ºC de día y algo menos por la noche, ajustando la impulsión según el emisor: suelo radiante, radiadores o fancoils. Aquí verás valores orientativos, cómo configurarlos paso a paso y cuándo compensa llamar a un servicio técnico especializado.
Lo esencial sobre la temperatura de la aerotermia en invierno en 30 segundos
La temperatura de confort con aerotermia en invierno se mueve entre 19–21 ºC de día y 17–18 ºC por la noche.
En suelo radiante, la impulsión ideal suele estar entre 30–35 ºC, ajustando a la baja si la vivienda está bien aislada.
Con radiadores, la aerotermia rinde mejor con modelos de baja temperatura (35–55 ºC); los convencionales pueden necesitar hasta 60 ºC.
Los fancoils funcionan bien alrededor de 40–45 ºC de impulsión.
Una buena curva climática, un aislamiento decente y una programación estable marcan la diferencia en consumo y confort.
Claves de la temperatura de la aerotermia en invierno
Antes de toquetear grados, conviene distinguir dos conceptos: la temperatura ambiente que ves en el termostato y la temperatura de impulsión del agua que circula por suelo radiante, radiadores o fancoils. La aerotermia trabaja mejor cuanto más baja es la impulsión necesaria para mantener la casa en la consigna que has marcado.
Temperatura ambiente recomendada en la vivienda
De cara al usuario, la parte importante de la temperatura de la aerotermia en invierno es la que se siente dentro de casa:
19–21 ºC durante el día en estancias vividas.
17–18 ºC por la noche o en dormitorios.
Es el rango que recomienda el IDAE para equilibrar confort y consumo. Subir a 23–24 ºC dispara la factura sin mejorar realmente el bienestar.
Suelo radiante con aerotermia
El suelo radiante trabaja con agua a baja temperatura. Lo habitual es:
Impulsión en calefacción entre 30 y 35 ºC.
Superficie del suelo en torno a 24–27 ºC.
Aire interior estable sobre 20–21 ºC.
En viviendas muy bien aisladas, se puede bajar la impulsión incluso por debajo de 30 ºC sin perder confort. En casas antiguas o mal aisladas, a veces hay que subir a 35–40 ºC.
Radiadores con aerotermia
Con radiadores, la temperatura de la aerotermia en invierno depende mucho del tipo de emisor:
Radiadores de baja temperatura: impulsión recomendada 35–55 ºC según diseño y aislamiento.
Radiadores convencionales o de alta temperatura reaprovechados: pueden requerir en torno a 60 ºC para dar confort.
Cuanto más baja puedas mantener la impulsión sin llegar a pasar frío, mejor rendimiento tendrá la bomba de calor.
Fancoils y otros emisores
En instalaciones con fancoils (ventiloconvectores), la impulsión típica para calefacción se sitúa alrededor de 40–45 ºC.
Es una solución muy versátil porque con la misma máquina puedes calentar en invierno y refrescar en verano, siempre que controles bien el punto de rocío y la humedad.
Aerotermia y agua caliente sanitaria
En invierno la aerotermia suele trabajar a dos niveles:
Circuito de calefacción a baja o media temperatura.
ACS a 50–55 ºC para asegurar la higiene frente a bacterias como la legionella.
Conviene separar mentalmente ambos ajustes: subir el ACS no significa que debas subir también la impulsión de calefacción.
Cómo ajustar la temperatura de tu aerotermia paso a paso
Fija una consigna interior realista Elige tu temperatura de confort (20–21 ºC en salón suele funcionar) y mantenla estable. No uses la aerotermia como un radiador eléctrico de “sube y baja” constante.
Comprueba el tipo de emisor Mira si tienes suelo radiante, radiadores de baja temperatura, radiadores antiguos o fancoils. De esto dependen los valores de impulsión razonables para la temperatura de la aerotermia en invierno.
Ajusta la impulsión dentro del rango recomendado
Suelo radiante: empieza por 30–32 ºC.
Radiadores baja temperatura: 40–45 ºC.
Fancoils: unos 40–45 ºC.
Radiadores convencionales: parte de 55–60 ºC y baja si puedes.
Activa u optimiza la curva climática La mayoría de bombas de calor permiten ajustar una curva climática: el equipo decide la impulsión según el frío que hace fuera. Días suaves, menos grados; días fríos, algo más. Bien configurada, evita tocar parámetros cada dos por tres.
Dale tiempo al sistema Un ajuste de impulsión no se valora en una hora. Con aerotermia y suelo radiante necesitas 24–48 horas para ver si la casa mantiene la consigna interior. Sube o baja la impulsión de 2 en 2 ºC, nunca a saltos bruscos.
Revisa aislamiento y hábitos Si para mantener la misma temperatura de la aerotermia en invierno necesitas impulsiones muy altas, quizá el problema está en ventanas, infiltraciones de aire o ventilación continua. Pequeños cambios en aislamiento pueden permitir bajar varios grados la impulsión.
Cuando la cosa se complica (picos de consumo, estancias descompensadas, errores en la regulación), lo más práctico es que un servicio técnico especializado en aerotermia revise la instalación y deje curva climática y caudales equilibrados.
Errores frecuentes al regular la aerotermia en invierno
Usar la aerotermia “a tirones” Encender solo cuando llegas a casa y apagar al salir rompe la lógica de un sistema de baja temperatura. Funciona mejor casi siempre en continuo, modulando.
Subir la impulsión “por si acaso” Un clásico. Si te pasas con la impulsión, pagarás más y puedes tener suelos o radiadores demasiado calientes. Sube siempre poco a poco y observa.
Confundir temperatura ambiente con impulsión Ver 35 ºC en el display del circuito no significa que la casa esté a 35 ºC. Esa es la temperatura del agua, no del aire.
Ignorar el equilibrado de circuitos Si unas habitaciones achicharran y otras están frías, no es un problema de “temperatura de la aerotermia en invierno” sino de caudales mal repartidos. Ahí tiene que intervenir un técnico.
Olvidar el mantenimiento mínimo Filtros, presiones y purgado de aire influyen en el rendimiento. Una revisión periódica evita ruidos, errores y pérdidas de eficiencia.
Costes orientativos, tiempos y garantías
Ajustar bien la temperatura de la aerotermia en invierno suele hacerse en dos fases:
Puesta en marcha y regulación inicial por un instalador o servicio técnico especializado: revisión de parámetros, ajuste de curva climática y equilibrado básico. Normalmente se resuelve en una visita de unas pocas horas.
Pequeños reajustes posteriores que puedes hacer tú mismo desde el control, subiendo o bajando impulsión dentro de los rangos recomendados.
El coste económico acostumbra a ser similar al de una revisión de calefacción avanzada, pero cambia según la complejidad de la instalación y el número de zonas a regular. Lo importante es que te quede claro qué ajustes ha hecho el técnico y cómo puedes modificarlos con seguridad si cambian tus hábitos o mejoras el aislamiento.
Un buen profesional debería explicarte esos parámetros y ofrecerte una garantía por escrito sobre la intervención realizada (no sobre el consumo exacto, que siempre depende del usuario y de la climatología).
Preguntas frecuentes sobre la temperatura de la aerotermia en invierno
¿Qué temperatura ambiente es recomendable con aerotermia en invierno?
Lo razonable es mantener la vivienda entre 19 y 21 ºC durante el día en las zonas de uso habitual y bajar a 17–18 ºC por la noche. Este rango equilibra confort y consumo según las guías del IDAE y encaja muy bien con el funcionamiento de la aerotermia.
¿Cuál es la mejor temperatura de impulsión con suelo radiante?
En la mayoría de casos, el suelo radiante por aerotermia trabaja muy bien con agua entre 30 y 35 ºC. En casas bien aisladas puedes acercarte a 30 ºC; en viviendas antiguas quizá necesites subir un poco más. Lo ideal es ajustar la impulsión hasta que la casa mantenga 20–21 ºC de forma estable.
¿Puedo usar radiadores antiguos con aerotermia?
Sí, pero para lograr la temperatura de la aerotermia en invierno adecuada tendrás que trabajar con impulsiones más altas, alrededor de 55–60 ºC. Eso reduce el rendimiento respecto a un suelo radiante o radiadores de baja temperatura, aunque sigue siendo una opción válida si la instalación está bien dimensionada.
¿Es normal que la aerotermia funcione casi todo el día?
Sí. La aerotermia está pensada para trabajar muchas horas a carga parcial, no a base de encendidos y apagados bruscos. Mientras la temperatura ambiente se mantenga estable y el consumo sea razonable para tu vivienda, un funcionamiento continuo es buena señal.
¿Qué hago si con los rangos recomendados sigo pasando frío?
En ese caso, revisa primero aislamiento y posibles fugas de calor. Si todo parece correcto, conviene que un servicio técnico especializado revise la instalación: caudales, curva climática, potencia de la máquina y dimensionado de emisores. A veces basta con un buen equilibrado para estabilizar la temperatura de la aerotermia en invierno.
Temperatura de aerotermia en invierno: qué debes recordar
La temperatura de la aerotermia en invierno no va de poner más grados “por si acaso”, sino de encontrar el punto en el que tu casa está cómoda con la impulsión más baja posible. Define una consigna interior realista, respeta los rangos de cada emisor y deja que la máquina trabaje de forma estable.
Si notas consumos disparados, estancias descompensadas o dudas con la curva climática, contar con un servicio técnico especializado en aerotermia te ahorrará pruebas a ciegas y te ayudará a sacar todo el partido a tu sistema.
El funcionamiento del suelo radiante refrescante se basa en una idea sencilla pero potente: enfriar el espacio desde el suelo, sin necesidad de mover el aire. Esta tecnología aprovecha la gran superficie del pavimento para absorber el calor ambiente mediante un circuito de agua fría. El resultado es un sistema silencioso, uniforme y mucho más natural que el aire acondicionado convencional.
Cada vez más personas optan por el suelo radiante refrescante en viviendas de obra nueva o reformas. En este artículo te explicamos cómo funciona, cuáles son sus componentes y por qué es una solución de climatización eficiente, sostenible y saludable.
¿Qué es el suelo radiante refrescante?
El suelo radiante refrescante es un sistema de climatización invisible que refrigera los espacios a través del propio suelo. Funciona haciendo circular agua fría por una red de tubos instalados bajo el pavimento. Al enfriar esa superficie, el sistema capta el calor del ambiente sin necesidad de mover aire, como hacen los equipos de aire acondicionado.
Aunque el concepto es el mismo que en el suelo radiante para calefacción, aquí se invierte el flujo térmico. En lugar de calentar la estancia desde el suelo, se enfría mediante transmisión por radiación y convección natural.
Este tipo de sistema puede trabajar de forma independiente o formar parte de un circuito de climatización más amplio, junto con fan coils, techos radiantes u otros emisores. También es compatible con aerotermia, geotermia o energía solar térmica, lo que lo convierte en una opción muy eficiente desde el punto de vista energético.
Cómo funciona el suelo radiante refrescante
El papel del agua fría y el principio físico que da origen al suelo radiante refrescante
El funcionamiento del suelo radiante refrescante se basa en un principio termodinámico: el calor fluye desde donde hay más temperatura hacia donde hay menos. Al enfriar ligeramente la superficie del suelo, se genera una diferencia térmica que hace que el calor del aire se transmita hacia abajo.
Este intercambio se produce sin necesidad de forzar corrientes de aire. La radiación térmica y la convección natural enfrían la estancia de forma progresiva y uniforme.
La temperatura del agua que circula por los tubos suele estar entre 16 y 18 °C, lo suficiente para absorber el calor del ambiente sin provocar condensaciones en el pavimento.
Ciclo completo del sistema
El sistema consta de una bomba que hace circular el agua fría desde un generador (aerotérmico o geotérmico) hasta los circuitos del suelo. Una vez que el agua ha absorbido el calor del ambiente, vuelve al generador para ser enfriada de nuevo.
Este ciclo cerrado permite climatizar toda la vivienda sin necesidad de aparatos visibles ni ruidos. Además, la distribución del frío es homogénea, evitando zonas calientes o frías como ocurre con otros sistemas.
Diferencias clave con un aire acondicionado
El funcionamiento del suelo radiante refrescante ofrece una experiencia térmica muy diferente a la de los sistemas tradicionales de aire frío:
Característica
Suelo radiante refrescante
Aire acondicionado
Sensación térmica
Suave, natural, envolvente
Directa, a menudo agresiva
Movimiento de aire
Nulo o muy bajo
Alto (ventiladores o difusores)
Consumo energético
Bajo (mejor rendimiento estacional)
Variable, según equipo
Compatibilidad con renovables
Alta (aerotermia, solar, etc.)
Media
Instalación
Empotrada, invisible
Aparatos visibles
Ventajas del sistema de suelo radiante refrescante
Apostar por esta solución no solo mejora el confort. También aporta beneficios técnicos, energéticos y estéticos:
Sin ruido ni corrientes de aire
Al no utilizar ventiladores, el sistema es completamente silencioso. Además, no hay polvo en suspensión ni sensación de sequedad, algo habitual con el aire acondicionado.
Mayor eficiencia energética
La baja diferencia térmica necesaria para refrigerar el ambiente permite trabajar con temperaturas moderadas y constantes, lo que se traduce en un menor consumo eléctrico y mayor vida útil del sistema.
Apto para energías renovables
El sistema funciona perfectamente con bombas de calor aire-agua, geotermia o energía solar térmica. De este modo, se reduce la dependencia de fuentes fósiles y se mejora la calificación energética de la vivienda.
Componentes esenciales del sistema
El funcionamiento del suelo radiante refrescante requiere una serie de elementos integrados para garantizar el rendimiento y evitar problemas como la condensación o la falta de uniformidad térmica.
Tubos bajo el pavimento
Son el corazón del sistema. Están fabricados normalmente en polietileno reticulado (PEX) o materiales multicapa. Se instalan formando un serpentín bajo el suelo, distribuidos de forma regular para asegurar una cobertura uniforme.
Capa de mortero autonivelante
Recubre los tubos y actúa como masa térmica, ayudando a distribuir el frío por toda la superficie. Esta capa también evita puntos calientes o fríos y mejora la eficiencia del sistema.
Colectores y válvulas de regulación
Los colectores distribuyen el agua a los distintos circuitos del suelo. Se sitúan en armarios empotrados y permiten regular el caudal, equilibrar los circuitos y facilitar tareas de mantenimiento.
Sondas de temperatura y control de condensación
Para garantizar un funcionamiento seguro del suelo radiante refrescante, es imprescindible controlar la temperatura del agua y del ambiente. Los sistemas modernos incorporan sondas de humedad y limitadores de temperatura de superficie, que evitan que el pavimento alcance el punto de rocío y se genere humedad o moho.
¿Cómo se regula la temperatura en suelo radiante refrescante?
Uno de los aspectos más interesantes de este sistema es su gestión inteligente por zonas. Mediante termostatos ambiente y válvulas motorizadas, es posible regular de forma independiente la temperatura en cada habitación.
Además, el sistema se adapta en tiempo real a las condiciones climáticas y a la ocupación del espacio, ofreciendo un confort más estable y eficiente.
Para evitar la condensación, los controladores comparan la temperatura superficial del suelo con la humedad relativa interior. Si existe riesgo, el sistema reduce la temperatura del agua automáticamente o interrumpe el ciclo de frío.
Tipos de instalación disponibles
El sistema puede instalarse de varias formas, dependiendo de las características de la obra y del tipo de suelo existente.
Sistema húmedo (empotrado en mortero)
Es el más habitual en obra nueva. Los tubos se fijan sobre placas aislantes y se recubren con mortero autonivelante. Ofrece gran inercia térmica y buena distribución del frío.
Sistema seco (prefabricado o modular)
Más utilizado en rehabilitación, ya que no requiere levantar el suelo ni usar mortero. Se basa en paneles prefabricados con canales para los tubos, que se instalan sobre el forjado existente. Aunque tiene menos inercia, permite instalaciones rápidas y limpias.
Requisitos y mantenimiento
Para asegurar un buen funcionamiento del suelo radiante refrescante, es importante cumplir ciertas condiciones desde el diseño del sistema:
Buen aislamiento térmico bajo el forjado para evitar pérdidas.
Estanqueidad total del circuito hidráulico.
Uso de materiales compatibles con frío (no todos los suelos lo son).
Control riguroso de la humedad relativa, especialmente en zonas húmedas o con mucha carga interna (cocinas, baños).
En cuanto al mantenimiento, no es un sistema exigente. Basta con revisar una vez al año el funcionamiento de las válvulas, purgar el aire y comprobar que no hay fugas. Los equipos de aerotermia o geotermia también deben recibir mantenimiento periódico.
Este sistema resulta especialmente recomendable en las siguientes situaciones:
Viviendas de obra nueva, donde se puede integrar desde el principio.
Reformas energéticas que incluyan mejora del aislamiento o cambio de sistema térmico.
Edificios con instalaciones de aerotermia o geotermia, donde se busca máxima eficiencia y sostenibilidad.
Hogares donde el confort acústico y visual sea una prioridad.
Climas con veranos calurosos pero no extremos, donde el sistema puede cubrir la demanda sin refuerzos adicionales.
Conclusión: una alternativa eficiente y saludable al aire acondicionado
El funcionamiento del suelo radiante refrescante ofrece una forma distinta de entender la climatización: más respetuosa con el cuerpo, más silenciosa y más compatible con energías renovables. Su capacidad para mantener temperaturas agradables sin corrientes de aire, ruidos ni aparatos visibles lo convierte en una opción muy atractiva para quienes buscan confort térmico real y sostenibilidad.
Aunque su instalación requiere planificación, su funcionamiento a largo plazo compensa con creces la inversión inicial. Si estás construyendo o reformando tu vivienda, puede ser el momento perfecto para dar el paso hacia una climatización de nueva generación.
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