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Temperatura ideal de la calefacción en casa para ahorrar

Temperatura ideal de la calefacción en casa para ahorrar

La temperatura ideal de la calefacción para ahorrar sin pasar frío suele estar entre 19 y 21 ºC durante el día y entre 15 y 17 ºC por la noche. Con esos rangos, la mayoría de hogares consiguen confort y consumo razonable. Además, cada grado que subes por encima de esa franja puede disparar el gasto. La clave está en ajustar horarios, evitar cambios bruscos y calentar solo las estancias que usas. Aquí tienes una guía práctica, clara y aplicable.


Información importante resumida para alcanzar el confort térmico sin gastar de más

  • Temperatura ideal de la calefacción de día: 19–21 ºC.
  • Por la noche: 15–17 ºC (o modo eco si tienes buena manta).
  • Casa vacía: 14–16 ºC como mantenimiento.
  • Cada grado extra cuesta dinero. Y no aporta tanto confort.
  • Programa horarios reales. No lo dejes “a ojo”.
  • Si tu casa no llega a temperatura, revisa radiadores y caldera.

Temperatura ideal de la calefacción por franjas horarias

Temperatura ideal de la calefacción de día

En la mayoría de hogares, el punto dulce está entre 19 y 21 ºC.
Si estás sentado muchas horas, puedes notar frío a 19 ºC.
Antes de subir a 22–23 ºC, prueba esto:

  • Zapatillas y calcetines térmicos.
  • Manta ligera en sofá.
  • Cerrar persianas al atardecer.

Es más barato abrigarse que calentar aire extra.

Temperatura ideal de la calefacción por la noche

Dormimos con edredón. Por tanto, el cuerpo necesita menos calor ambiental. Por eso, 15–17 ºC suele ser suficiente.

¿Y si tu casa es muy fría? Entonces no la apagues del todo. Mantén un modo eco estable.

Temperatura ideal de la calefacción con la casa vacía

Si te vas varias horas, evita “picos” al volver. Un mantenimiento de 14–16 ºC suele funcionar bien.

Si tu vivienda retiene el calor, puedes bajar más. En cambio, si está mal aislada, te conviene mantener un mínimo.


Por qué cada grado cuenta en tu factura

Aquí hay un error muy común: “subo a 23 ºC y ya luego bajo”. Esa subida suele aumentar el consumo y no mejora tanto el confort.

Cuánto puedes ahorrar bajando 1 ºC

Bajar de 21 ºC a 20 ºC se nota poco en sensación. Pero se nota en la factura a final de mes.

Como regla práctica: cada grado menos reduce el gasto entre un 8 y un 10%. Y cada grado de más lo aumenta.

Diferencia razonable con el exterior

Cuando fuera hace mucho frío, apetece subir mucho el termostato. Pero si fuerzas un salto enorme, el sistema trabaja más horas.

Es mejor estabilidad y buenos hábitos, no “calorazo”.


Temperatura ideal de la calefacción según estancia

La temperatura ideal de la calefacción no es la misma en todas las habitaciones. No haces lo mismo en el salón que en un pasillo.

Tabla rápida de temperaturas recomendadas

Estancia / SituaciónTemperatura orientativaConsejo práctico
Salón y comedor (uso normal)20–21 ºCMejor estable que picos.
Despacho (sentado)20–22 ºCAñade manta antes de subir.
Cocina18–19 ºCYa hay fuentes de calor.
Dormitorio (día, casi sin uso)17–18 ºCMantén bajo si no lo usas.
Dormitorio (noche)15–17 ºCEdredón y modo eco.
Baño18 ºC (20 ºC al ducharte)Sube solo en el uso.
Pasillos / trasteros16–17 ºCNo hace falta más.
Casa vacía (mantenimiento)14–16 ºCEvita remontadas bruscas.

Pasos para ajustar la temperatura ideal de la calefacción y ahorrar

Paso 1: Ajusta consigna y horarios reales

Piensa en tu rutina real. No en la ideal. Para ello, define tres tramos simples:

  • Mañana: cuando te levantas.
  • Tarde: cuando vuelves.
  • Noche: al dormir.

La temperatura ideal de la calefacción se consigue con horarios, no con intuición.

Paso 2: Evita “arranques a tope” y saltos grandes

Subir 3–4 grados de golpe suele ser mala idea porque consumes más y fuerzas el equipo, afectando a la vida útil de tu caldera. Es mejor subir 1 grado y esperar 30–40 minutos.

Si tienes termostato programable, úsalo. Si es inteligente, activa el modo eco nocturno.

Paso 3: Aislamiento rápido sin obras

Aquí es donde se gana dinero de verdad:

  • Burletes en puertas y ventanas.
  • Cortinas gruesas por la tarde.
  • Cerrar persianas cuando cae el sol.
  • No tapar radiadores con muebles.

Con menos fugas, la calefacción trabaja menos.

Paso 4: Revisa radiadores, purga y válvulas

Si un radiador calienta poco por arriba, puede tener aire. Purga con cuidado y revisa presión de la caldera.

Las válvulas termostáticas ayudan mucho. Permiten ajustar cada estancia sin “castigar” el salón.

Paso 5: Cuándo llamar a un servicio técnico especializado

Llama al servicio técnico de calderas si ocurre alguno de estos casos:

  • No alcanzas 19–21 ºC en el salón.
  • La caldera arranca y para sin parar.
  • Hay ruidos raros o cambios de presión constantes.
  • Notas olor a gas o combustión deficiente.

Ahí ya no es un tema de consigna. Es de instalación o equipo.


Ajustes según tu sistema de calefacción

Caldera y radiadores

La temperatura ambiente manda, pero el agua también. De este modo, si el agua va demasiado baja, no calientas. Si va demasiado alta, en cambio, gastas más y puedes perder eficiencia.

Como referencia, muchos sistemas con radiadores trabajan bien con agua en torno a 60–65 ºC. Si no sabes ajustarlo, mejor que lo revise un técnico.

Suelo radiante

El suelo radiante necesita agua más templada. Suele moverse en rangos inferiores a radiadores. Es un sistema lento pero muy estable.

Aquí, la temperatura ideal de la calefacción se logra con constancia. Evita apagar y encender cada pocas horas.

Bomba de calor y aerotermia

La bomba de calor rinde mejor con consignas moderadas. Cuanto más “pides”, más baja su eficiencia.

Si tienes aerotermia, prioriza 19–21 ºC estables. Y, ademas, revisa la curva climática si tu equipo la tiene.


Checklist: Ajusta la temperatura ideal de la calefacción en 5 minutos

  • Día: 20 ºC
  • Noche: 16 ºC
  • Casa vacía: 15 ºC
  • Programa horarios reales
  • Purga radiadores si calientan mal
Infografía de temperatura ideal de la calefacción: día, noche y estancias

Errores comunes que te hacen gastar más

  • Poner 23–24 ºC “por comodidad” y luego bajar.
  • Calentar habitaciones vacías todo el día.
  • Apagar completamente por la noche en casas mal aisladas.
  • Subir el termostato cuando el problema es aire en radiadores.
  • Tapar radiadores con sofás o cortinas largas.

Preguntas frecuentes sobre temperatura ideal de la calefacción

¿Cuál es la temperatura ideal de la calefacción para dormir?

Lo habitual es 15–17 ºC. Duermes con edredón y no necesitas 20 ºC. Si tu casa se enfría mucho, usa modo eco nocturno para mantener un mínimo.

¿Es mejor dejar la calefacción fija o encenderla a ratos?

Depende del aislamiento. En casas bien aisladas funciona bien mantener un rango moderado. En casas frías, los “arranques a tope” pueden salir caros. Busca estabilidad.

¿La temperatura ideal de la calefacción cambia con niños o mayores?

Sí. Bebés y personas mayores suelen necesitar algo más de temperatura. Ajusta el dormitorio a un rango más alto si hace falta. Evita excesos por salud y sequedad.

¿A cuántos grados pongo la calefacción si teletrabajo?

Empieza por 20–21 ºC. Si estás muy quieto, prueba 21–22 ºC. Antes, mejora ropa y calor local (manta, alfombra, zapatillas).

¿Por qué mi casa no llega a la temperatura ideal de la calefacción?

Suele ser por aislamiento, radiadores descompensados o caldera mal ajustada. También por potencia insuficiente. Si no llegas a 19–21 ºC con normalidad, conviene revisión.

¿Bajar 1 ºC se nota de verdad?

En confort, poco. En consumo, sí. Es uno de los ajustes más rentables. Combínalo con programación y aislamiento para notar el ahorro.


Temperatura ideal de la calefacción: qué deberías recordar

Quédate con esto: 19–21 ºC de día y 15–17 ºC de noche funciona en la mayoría de casas. La temperatura ideal de la calefacción no depende solo del termostato. Depende de horarios, aislamiento y buen estado del sistema. Si tu vivienda no mantiene temperatura o la caldera trabaja de forma extraña, lo más inteligente es una revisión por un servicio técnico especializado.

Gas natural o butano para caldera: qué compensa más

Gas natural o butano para caldera: qué compensa más

Elegir entre gas natural o butano para la caldera no va solo de precio por kWh o por bombona. Importan el tipo de vivienda, el uso que haces de la calefacción y agua caliente y los costes fijos que asumes al año. En muchas casas con calefacción todo el invierno compensa el gas natural; en consumos bajos o segundas residencias, el butano sigue teniendo sentido. Aquí lo bajamos a números y casos reales para que lo tengas claro.


Información destacada sobre la comparativa entra gas natural o butano para la caldera de un vistazo breve

  • Gas natural o butano no es una cuestión universal: depende de tu consumo real.
  • Gas natural compensa cuando usas la caldera muchas horas para calefacción y ACS.
  • Butano tiene sentido en consumos bajos, solo agua caliente o viviendas poco usadas.
  • El gas natural tiene costes fijos mensuales; con butano pagas por bombona consumida.
  • Antes de cambiar, revisa instalación, caldera y seguridad con un servicio técnico especializado.

Gas natural o butano: factores clave antes de elegir

Tipo de vivienda y acceso a la red

Lo primero es ver dónde estás:

  • Piso en ciudad con acometida de gas natural disponible.
  • Chalet o casa en zona donde solo hay bombonas o depósitos.
  • Vivienda habitual, segunda residencia o piso de alquiler.

Si no tienes red de gas natural en la calle, la decisión gas natural o butano se simplifica: o sigues con bombonas o te planteas otros sistemas (eléctrico, gasóleo, aerotermia…).

Para qué usas gas natural o butano en la caldera

Para comparar con rigor entre gas natURal o butano para tu hogar, es importante tener en cuenta el uso que le vas a dar:

  • Solo agua caliente sanitaria todo el año.
  • Calefacción + ACS con radiadores o suelo radiante.
  • Uso puntual de cocina de gas o estufas.

En un piso con calefacción de gas varios meses al año, el gas natural suele salir más cómodo y estable. Para una casa donde solo calientas agua de vez en cuando, el butano puede seguir ganando.

Consumo anual y hábitos de uso

Aquí entra el “perfil de familia”:

  • Personas que viven en casa todo el año.
  • Horas de calefacción al día en invierno.
  • Número de duchas y baños diarios.

Cuanto más usas la caldera, más probable es que la balanza gas natural o butano se incline hacia el gas natural, incluso con sus costes fijos.

Comodidad, seguridad y mantenimiento

Con gas natural:

  • Suministro continuo, sin cambiar bombonas.
  • Revisiones periódicas de la instalación y la caldera reguladas por normativa.

Con butano:

  • Necesitas espacio para almacenar bombonas con seguridad.
  • Debes vigilar gomas, reguladores y caducidades.

En ambos casos es clave revisar fugas, combustión y ventilación con un servicio técnico especializado.


Cómo decidir entre gas natural o butano paso a paso

Paso 1: Recoge datos de consumo

Si ya usas gas natural:

  • Mira una factura anual y anota kWh consumidos.
  • Toma nota del término fijo y otros cargos.

Si usas butano:

  • Contabiliza cuántas bombonas consumes al año.
  • Distingue entre uso de calefacción y solo agua caliente.

Si partes de cero, un instalador puede estimar tu consumo según metros cuadrados, aislamiento y hábitos.

Paso 2: Calcula el coste anual orientativo

No hace falta una hoja de cálculo perfecta. Solo dos cifras:

  • Gas natural: coste fijo anual + coste variable estimado.
  • Butano: número de bombonas al año × precio por bombona.

Haz tres escenarios: consumo bajo, medio y alto. Así verás en qué rangos el gas natural o butano se separan claramente.

Paso 3: Mira la inversión inicial

Cambiar de butano a gas natural implica:

  • Alta de suministro y posible acometida.
  • Adaptar o cambiar la caldera.
  • Revisar la instalación interior y los humos.

Pasar de gas natural a butano también exige revisar inyectores, regulación de la caldera y posible cambio de aparato. El coste de esa transición influye en si compensa o no.

Paso 4: Pon en la balanza comodidad y flexibilidad

Con gas natural:

  • Olvidas el tema bombonas, llamadas y repartidores.
  • Pagas un fijo aunque no uses el gas un tiempo.

Con butano:

  • Solo pagas cuando consumes.
  • Si estás poco tiempo en casa, puede resultar ideal.

La decisión gas natural o butano cambia mucho si es tu vivienda habitual o una casa de fin de semana.

Paso 5: Valora el cambio con un técnico

Antes de lanzarte:

  • Consulta si tu caldera puede trabajar con gas natural o butano adaptándola.
  • Pregunta por rendimiento, seguridad y normativa.
  • Pide un presupuesto realista de la adaptación o cambio de caldera.

Un servicio técnico especializado puede revisar tu instalación actual y plantear el escenario completo, no solo el precio de la energía.


Errores frecuentes al elegir gas natural o butano

Instalar gas natural solo para poca agua caliente

Dar de alta gas natural para una casa donde:

  • Solo hay una persona.
  • No se usa calefacción de gas.

suele salir caro. El fijo pesa mucho y quizá un buen termo o mantener butano resulte más razonable.

Seguir con butano cuando el consumo es muy alto

Si en invierno gastas:

  • Varias bombonas de butano al mes para calefacción + ACS,
    puede que ya te salga más rentable el gas natural, aunque tenga término fijo.

Ahí la clave es hacer números a un año completo, no fijarse en una factura suelta.

Fiarse solo de “instalación gratis”

Las campañas “instalación sin coste” pueden esconder:

  • Permanencias.
  • Servicios añadidos.
  • Revisiones obligatorias de pago.

Antes de elegir gas natural o butano por una promoción, revisa siempre condiciones a 3–5 años.

Olvidar la seguridad y las revisiones

Da igual que elijas gas natural o butano:

  • La instalación debe revisarse periódicamente.
  • Las calderas necesitan mantenimiento para combustión segura.

Es mejor pactar revisiones regulares con un servicio técnico especializado que esperar a que lleguen los problemas.


Costes orientativos de gas natural o butano para una caldera

Costes fijos del gas natural

Con gas natural, incluso sin consumo, hay:

  • Término fijo mensual del contrato.
  • Alquiler o mantenimiento del contador según tarifa.

A eso se añaden revisiones obligatorias de la instalación y de la caldera cada cierto tiempo.

Costes del butano: bombonas y revisiones

Con butano:

  • El grueso del coste son las bombonas que consumes al año.
  • Debes cambiar gomas y reguladores periódicamente.
  • La instalación también debe revisarse cada cierto tiempo.

Si casi no estás en casa, puede que una o dos bombonas al año cubran tus necesidades, sin cuotas fijas.

Ejemplos rápidos para decidir

  • Vivienda pequeña, 1–2 personas, solo ACS
    Suele ganar butano o incluso otro sistema simple.
  • Piso familiar con radiadores de gas todo el invierno
    Lo normal es que el gas natural compense por comodidad y coste global.
  • Segunda residencia de fin de semana
    Aquí el fijo del gas natural pesa demasiado; el butano suele seguir siendo más lógico.

Preguntas frecuentes sobre gas natural o butano

¿Qué es más barato a la larga, gas natural o butano para caldera?

Para usos intensivos de calefacción y agua caliente, el gas natural suele ser más barato por kWh y más cómodo. En consumos bajos o viviendas poco usadas, el coste fijo puede hacer que el butano sea más rentable. Conviene comparar importes anuales con tus datos reales.

¿En qué casos no compensa pasar de butano a gas natural?

No compensa si solo usas gas para agua caliente en una vivienda pequeña, si casi no estás en casa o si el alta de gas y la adaptación de la caldera son caras respecto a tu consumo. En esos casos, seguir con butano o estudiar otras alternativas puede tener más sentido.

¿Puedo usar la misma caldera con gas natural o butano?

Algunas calderas admiten ambos gases cambiando inyectores y regulación, otras no. Nunca cambies tú el tipo de gas por tu cuenta: debe hacerlo un técnico cualificado, revisando combustión y seguridad y dejando la instalación certificada.

¿Qué es más seguro, gas natural o butano?

Ambos sistemas son seguros si la instalación está en buen estado, se respetan ventilaciones y se realizan las revisiones obligatorias. Las bombonas mal almacenadas o instalaciones antiguas sin revisar aumentan el riesgo, por eso es clave contar con un servicio técnico especializado.

¿Qué pasa con gas natural o butano si casi no estoy en casa?

Si la vivienda está muchos meses vacía, los costes fijos del gas natural pueden no compensar. En esos casos, suele ser más interesante mantener butano o valorar otras opciones como termos eléctricos, siempre con un cálculo de consumo realista.


Gas natural o butano: qué deberías tener claro

No hay una respuesta universal. La elección entre gas natural o butano para tu caldera depende de tu consumo, tipo de vivienda, frecuencia de uso y comodidad que buscas. Haz números anuales, piensa en cómo vives y no te quedes solo con la oferta del momento. Si tienes dudas con tu instalación, tu caldera o la seguridad, lo prudente es que un servicio técnico especializado revise tu caso concreto y te ayude a tomar la decisión con datos, no solo con sensaciones.

Precio de instalar una caldera: rangos reales y fiables

Precio de instalar una caldera: rangos reales y fiables

El precio de instalar una caldera depende sobre todo del tipo de caldera, la potencia, la marca y la complejidad de la instalación. En una vivienda típica en España, un cambio de caldera de gas por otra de condensación suele moverse entre 1.200 y 3.000 € con equipo e instalación básica incluidos. Aparte pueden aparecer extras como desagüe de condensados, kit de humos, termostato o boletines. Aquí desglosamos cifras orientativas y cómo entender un presupuesto para no llevarte sorpresas.


Lo esencial sobre precios de calderas de un vistazo rápido

  • El precio de instalar una caldera de gas completa (equipo + mano de obra) suele ir de 1.200 a 3.000 € en vivienda estándar.
  • Solo la mano de obra suele costar entre 200 y 770 €, según dificultad.
  • Una caldera de condensación doméstica (24–35 kW) cuesta entre 700 y 2.500 € sin instalación.
  • El precio de instalar una caldera sube si hay que moverla de sitio, cambiar tuberías, hacer chimenea nueva o añadir radiadores.
  • Para comparar bien presupuestos pide siempre el alcance detallado por escrito y que incluya IVA, certificados y retirada de la caldera antigua.

Factores que marcan el precio de instalar una caldera

Tipo de caldera y combustible

El primer punto para aproximarnos al precio de instalar una caldera es el tipo de equipo:

  • Gas de condensación (lo más habitual hoy): opción estándar en pisos y chalets.
  • Eléctrica: instalación algo más sencilla, pero consumo más alto.
  • Gasoil o biomasa: equipos más grandes y pesados, con depósito y chimenea específica.

Los rangos cambian bastante: las calderas de gas de condensación suelen situarse entre 1.200 y 3.000 € con instalación, mientras que una caldera de gasoil o biomasa puede superar con facilidad los 3.500–5.000 € en conjunto.

Potencia necesaria (kW)

El precio sube según la potencia:

  • 24–25 kW: pisos de 70–100 m², 1 baño.
  • 28–30 kW: pisos grandes o 2 baños.
  • 33–35 kW: viviendas de 120–150 m².

A mayor potencia, mayor coste del equipo y, en ocasiones, de la instalación.

Complejidad de la instalación

No es lo mismo cambiar una caldera mural en el mismo punto que:

  • Pasar nuevos tubos de gas o agua.
  • Modificar el recorrido de humos.
  • Llevar el desagüe de condensados a un punto alejado.
  • Subir a cubierta para sacar una chimenea.

Todo eso suma horas de mano de obra y materiales, y hace que el precio de instalar una caldera se acerque a la parte alta del rango.

Extras habituales que inflan el presupuesto

En muchos presupuestos verás conceptos aparte:

  • Desagüe de condensados: 80–150 €.
  • Kit de humos y alargadores: 80–200 € el kit + 20–40 €/m adicional. 
  • Termostato modulante o WiFi: 60–250 €. 
  • Limpieza de circuito (desincrustado): 200–400 €. 
  • Boletín de gas / RITE: 140–280 € sumando ambos certificados.
  • Retirada de caldera antigua: 30–80 €. 

Conviene confirmar qué está incluido y qué no antes de aceptar.


Rangos de precio para instalar una caldera (con tabla)

Precio de instalar una caldera de gas de condensación

ConceptoRango orientativo
Solo caldera 24–25 kW700–1.500 €
Solo caldera 28–30 kW800–1.800 €
Solo caldera 33–35 kW1.000–2.500 €
Mano de obra cambio caldera200–770 € (media ~510 €)
Equipo + instalación básica en vivienda estándar1.200–3.000 €

En cambios sencillos, sin obras raras, el precio de instalar una caldera suele caer en la parte baja. Si hay que moverla de sitio, abrir rozas o cambiar muchos tubos, se va hacia el límite alto.

Otros tipos de caldera

  • Caldera eléctrica: instalación completa alrededor de 1.500 € en vivienda, algo más si vienes de gas y hay que adaptar la instalación. 
  • Caldera de gasoil: equipo + instalación entre 3.500 y 7.000 € según depósito, potencia y obra.
  • Caldera de biomasa: desde 2.500 hasta más de 5.500 € con equipo, silo y chimenea.

Pasos para entender el presupuesto de instalar tu caldera

1. Define tipo de caldera y potencia

Piensa en:

  • Superficie de la vivienda.
  • Número de baños que usarán agua caliente a la vez.
  • Si solo quieres calefacción y ACS, o también apoyar a un suelo radiante futuro.

El instalador dimensionará la caldera, pero tú puedes ir con una idea orientativa.

2. Pide que separen equipo, mano de obra y extras

Un presupuesto claro para el precio de instalar una caldera debería detallar:

  • Coste del equipo (marca, modelo y potencia).
  • Mano de obra de instalación.
  • Desagüe, kit de humos, termostato, certificados, retirada.

Así podrás comparar entre empresas sin confusiones.

3. Comprueba si incluye certificados y puesta en marcha

Tras la instalación, el técnico debe:

  • Dejar todo probado y regulado.
  • Emitir los certificados de gas y RITE cuando aplique.

Pregunta si esos documentos están incluidos en el precio o van aparte.

4. Valora el mantenimiento y la garantía

Más allá del precio de instalar una caldera hoy, interesa saber:

Un servicio técnico especializado suele ofrecer opciones de revisión periódica para mantener el equipo eficiente y seguro.


Errores habituales al mirar solo el precio de instalar una caldera

Quedarse con la oferta más barata sin leer el alcance

A veces la oferta más baja no incluye desagüe, kit de humos, certificados o retirada de la vieja. Cuando sumas todo, ya no es la más barata. Mira siempre el desglose del presupuesto, no solo el total.

No tener en cuenta el consumo futuro

Una caldera barata pero poco eficiente puede salir cara a medio plazo. Las calderas de condensación con buena eficiencia energética ayudan a compensar el precio de instalar la caldera con un menor gasto de gas.

Elegir una potencia inadecuada

  • Sobredimensionar: más cara y menos eficiente en uso real.
  • Quedarse corto: duchas templadas y poca capacidad cuando se usan varios grifos a la vez.

El equilibrio lo marca un buen cálculo de potencia.

Ignorar la normativa

Instalar una caldera sin respetar distancias de humos, ventilación o requisitos del RITE puede obligarte a repetir trabajos o impedir la legalización. Por eso es clave contar con instaladores acreditados.


Preguntas frecuentes sobre el precio de instalar una caldera

¿Cuál es el precio de instalar una caldera de gas en un piso estándar?

En un piso de unos 70–100 m², con cambio de caldera por otra de condensación en el mismo punto y sin obras especiales, el precio de instalar una caldera suele situarse entre 1.200 y 2.000 €, equipo e instalación incluidos. La cifra concreta depende de la marca, la potencia y los extras.

¿Cuánto cuesta solo la mano de obra?

Si ya tienes la caldera comprada, la instalación suele costar entre 200 y 770 €, con una media en torno a 400–500 €, según la complejidad del cambio y la zona.

¿El desagüe de condensados entra siempre en el precio?

No siempre. El desagüe de condensados es obligatorio en calderas de condensación y se suele presupuestar entre 80 y 150 €, según la distancia al punto de desagüe. Pregunta expresamente si va incluido en el precio de instalar la caldera.

¿Hay ayudas o Plan Renove para calderas?

En muchas comunidades autónomas se convocan periódicamente planes renove y subvenciones para cambiar a calderas de alta eficiencia, aunque van y vienen con el tiempo. Conviene revisar el boletín oficial de tu comunidad o preguntar a tu instalador si hay ayudas activas en el momento de la compra.

¿Qué incluye normalmente un presupuesto “llave en mano”?

Lo habitual es que incluya la caldera, la instalación básica (conexiones de gas y agua, humos y desagüe cercano), la puesta en marcha y, en muchos casos, los certificados. Siempre es recomendable pedir un listado claro de lo que entra en el precio de instalar la caldera para evitar sorpresas.


Precio de instalar una caldera: qué deberías recordar

El precio de instalar una caldera no es una cifra fija: se mueve en un rango amplio según el tipo de caldera, la potencia, las condiciones de tu vivienda y el alcance real del trabajo. Antes de decidir, define bien lo que necesitas, compara varios presupuestos desglosados y valora tanto el coste inicial como el consumo futuro. Un servicio técnico especializado puede ayudarte a elegir el modelo adecuado, dimensionarlo correctamente y dejar la instalación lista y segura desde el primer día.

Qué hacer si tu caldera huele a gas

Qué hacer si tu caldera huele a gas

Si tu caldera huele a gas, trátalo siempre como una urgencia. Lo primero es cortar la llave de gas, ventilar bien, no generar chispas (ni luces, ni mecheros) y salir de la zona. Después, llama a tu compañía de gas o a un servicio técnico especializado para localizar la fuga y reparar la instalación con seguridad. Aquí tienes las causas más habituales y la forma correcta de actuar.


Caldera huele a gas: lo esencial en 30 segundos

  • Si tu caldera huele a gascierra la llave general, ventila y sal de la estancia.
  • No enciendas luces, no uses mecheros ni el móvil dentro de casa: cualquier chispa puede provocar una explosión.
  • Avisa de inmediato a tu compañía de gas o a un servicio técnico especializado en calderas. 
  • El olor puede deberse a una fuga en la instalación, en la propia caldera o a un revoco de gases en modelos antiguos.
  • Si hay mareos, náuseas o dolor de cabeza, sal a la calle y llama al 112: puede haber monóxido de carbono.

Por qué tu caldera huele a gas: causas frecuentes

Fuga en la instalación de gas

Una de las causas más habituales de que la caldera huela a gas es una fuga en la tubería que la alimenta: poros, soldaduras dañadas, juntas resecas o un escape en la llave, el regulador o el contador.

En estos casos, el olor suele apreciarse cerca de las tuberías o del contador, no solo junto a la caldera. El riesgo es el mismo: posible explosión y problemas de salud si no se corta a tiempo el suministro.

Escape dentro de la propia caldera

También puede haber pérdidas en el interior del equipo:

  • Poro en la tubería de gas de la caldera.
  • Válvula de gas que no cierra bien.
  • Junta cuarteada en el circuito interno.

Aquí notarás que la caldera huele a gas sobre todo en el mueble o cuarto donde está instalada, a veces coincidiendo con el funcionamiento del quemador.

Revoco de gases en calderas atmosféricas

En modelos atmosféricos antiguos, el problema no siempre es gas “crudo”, sino revoco de gases de combustión. El olor se parece más a quemado que a gas recién salido, pero el peligro sigue siendo importante, porque implica que los gases no están saliendo correctamente al exterior.

Olor a gas sin fuga aparente

A veces la caldera huele a gas y el técnico no detecta fuga. Puede tratarse de:

  • Residuos de combustión o suciedad en el quemador que generan olores raros.
  • Encendidos fallidos con pequeñas escapadas de gas antes de prender la llama.

Aunque el problema sea “pequeño”, siempre debe revisarlo un profesional para descartar fugas reales.

Síntomas de intoxicación: señal de alarma máxima

Además del olor, hay señales físicas que indican un posible escape de gas o monóxido:

  • Mareos, náuseas, dolor de cabeza.
  • Sensación de sueño, pesadez o falta de aire.
  • Molestias que mejoran al salir al exterior.

En este escenario, no pierdas tiempo buscando por qué la caldera huele a gas: sal de la vivienda y llama a emergencias.


La caldera huele a gas: qué hacer paso a paso

En una situación de olor a gas la prioridad no es la caldera, es tu seguridad.

  1. No enciendas nada
    No pulses interruptores, no enciendas el horno, ni mecheros, ni velas. Evita también usar el móvil dentro de la vivienda. Cualquier chispa puede prender el gas acumulado.
  2. Cierra la llave general de gas
    Localiza la llave de paso que alimenta la caldera (o la llave general del piso) y ciérrala por completo. Esto corta el aporte de gas a la fuga.
  3. Abre puertas y ventanas para ventilar
    Abre todo lo que puedas hacia el exterior para que el gas se disperse. No uses ventiladores ni extractores eléctricos: también podrían generar chispas.
  4. Evacúa la zona
    Si el olor es intenso o se extiende por la vivienda, sal a la escalera o a la calle con el resto de ocupantes. Mejor pecar de prudente que quedarse corto.
  5. Llama a tu compañía de gas o a un técnico especializado
    Haz la llamada desde fuera de la vivienda. Explica que tu caldera huele a gas y que ya has cerrado la llave y ventilado. Te indicarán si deben acudir sus servicios de urgencia o un servicio técnico de calderas.
  6. Si hay mareos o síntomas raros, llama al 112
    Ante cualquier sospecha de intoxicación, Emergencias primero y, después, ya se revisará la instalación.
  7. No vuelvas a abrir el gas hasta que un profesional te lo confirme
    Aunque deje de oler, no des por “arreglado” el problema. Un técnico debe localizar el punto exacto de la fuga, repararlo y comprobar la estanqueidad completa.

Errores peligrosos que NO debes cometer cuando la caldera huele a gas

Buscar la fuga con mecheros o cerillas

Nunca intentes ver “por dónde sale el gas” con una llama. Es una de las causas clásicas de explosión. Si sospechas fuga, corta, ventila y sal, no investigues.

Tocar la caldera sin conocimientos

Apretar tornillos, desmontar tapas o manipular la válvula de gas por tu cuenta puede empeorar la fuga. Cuando la caldera huele a gas, el interior debe abrirse solo con el gas cortado y por personal cualificado.

Encender y apagar la caldera varias veces “a ver si se pasa”

Si al arrancar la caldera huele a gas y la paras, volver a intentarlo una y otra vez solo acumula más gas en la zona de combustión y alrededor del aparato. Con el primer fallo, detén el equipo y llama a un técnico.

Confiarse porque el olor se va

Ventilas, el olor desaparece y la tentación es seguir como si nada. Pero la fuga sigue ahí. Una caldera o instalación de gas que ya ha dado un aviso debe revisarse cuanto antes.

Saltarse las revisiones periódicas

Muchas fugas se detectan en revisiones obligatorias o en mantenimientos preventivos. Alargar esos plazos aumenta la probabilidad de que un poro o una junta deteriorada terminen en fuga seria. 


Revisión, costes orientativos y tiempos de reparación

Cada caso es diferente, pero para que te hagas una idea:

  • Desplazamiento + diagnóstico de un servicio técnico especializado: suele moverse entre 60 y 120 €, según zona y horario.
  • Pequeñas reparaciones (junta, llave de gas, ajuste puntual): pueden rondar los 100–250 €.
  • Averías más serias (válvula de gas, tramos de tubería, recambio en caldera antigua): suelen superar los 200–400 €, dependiendo de la marca y el acceso.

La intervención típica cuando la caldera huele a gas incluye:

  1. Comprobación de la instalación con instrumental de detección.
  2. Localización exacta del punto de fuga.
  3. Reparación o sustitución del elemento afectado.
  4. Prueba de estanqueidad y combustión antes de dejar la caldera en servicio.

En condiciones normales, la visita se resuelve en unas pocas horas. En instalaciones muy antiguas o mal ejecutadas, el técnico puede recomendar reformas mayores para garantizar la seguridad.


Preguntas frecuentes si tu caldera huele a gas

¿Qué hago si mi caldera huele a gas de repente?

Actúa como si hubiera una fuga real: cierra la llave de gas, ventila, no enciendas luces ni mecheros y sal de la estancia. Después, llama a tu compañía de gas o a un servicio técnico especializado para que revisen instalación y caldera antes de volver a usarla.

¿Puede explotar la caldera si huele a gas?

El olor indica que hay gas en el ambiente. Si se acumula y aparece una chispa, sí puede producirse una explosión o un incendio. Por eso, si la caldera huele a gas, lo primero es cortar el suministro, ventilar y evitar cualquier fuente de ignición hasta que un profesional confirme que todo es seguro.

¿Es normal que la caldera huela un poco al encender?

Un ligero olor puntual al primer encendido del invierno puede deberse a polvo quemándose en el intercambiador o al encendido inicial. Pero si la caldera huele a gas con claridad, el olor se repite o aumenta con el uso, deja de usarla y pide una revisión; no lo consideres “normal”.

¿Puedo usar agua jabonosa para buscar la fuga?

La mezcla de agua con jabón es un método clásico para detectar fugas en manos de técnicos: se aplica sobre una conexión y, si salen burbujas, hay escape. Como usuario, no deberías manipular la instalación. Es más seguro cortar el gas y esperar a que el profesional haga las pruebas con el equipo adecuado.

¿Cada cuánto debo revisar la caldera para evitar fugas?

Además de las revisiones obligatorias de la instalación, es recomendable un mantenimiento periódico de la caldera (al menos cada 1–2 años) para comprobar combustión, estanqueidad y estado de juntas y válvulas. Así reduces mucho la probabilidad de que un día la caldera huela a gas sin previo aviso.


Seguridad primero cuando la caldera huele a gas

Si notas que tu caldera huele a gas, no intentes aguantar “un poco más” ni buscar soluciones caseras: es una situación de riesgo real. Corta el gas, ventila y sal de la zona; después, deja que un servicio técnico especializado revise con calma la instalación. Un diagnóstico profesional a tiempo vale mucho más que cualquier reparación barata después de un susto.

Termostatos inteligentes para calderas: más confort y ahorro

Termostatos inteligentes para calderas: más confort y ahorro

Los termostatos inteligentes para calderas te permiten controlar la calefacción desde el móvil, adaptar la temperatura a tus horarios y ahorrar gas sin complicarte. Gracias a la conexión Wi-Fi y a funciones como la programación avanzada o la geolocalización, la caldera solo trabaja cuando hace falta. En esta guía verás cómo funcionan, qué tener en cuenta antes de instalarlos y cuándo merece la pena llamar a un servicio técnico especializado para dejarlo todo perfectamente configurado.


Aspectos esenciales sobre termostatos inteligentes para calderas

  • Un termostato inteligente para calderas se conecta por Wi-Fi y se maneja desde una app
  • Puede aprender tus hábitos, usar geolocalización y ajustar la caldera de forma automática. 
  • Bien configurado, ayuda a ahorrar energía y mejorar el confort en casa.
  • Antes de comprarlo, es clave revisar compatibilidad con la caldera (on/off u OpenTherm).
  • Si hay dudas con el cableado o la configuración, mejor dejar la instalación a un servicio técnico especializado.

Qué es un termostato inteligente para calderas y cómo funciona

Un termostato inteligente para calderas es un dispositivo que conecta la caldera a internet y permite controlar la calefacción de forma remota. A diferencia de los termostatos clásicos, no solo enciende y apaga: utiliza sensores, horarios y datos de uso para ajustar la temperatura de forma más eficiente.

Normalmente se compone de dos partes: el termostato (que mide la temperatura ambiente) y un receptor conectado a la caldera, que actúa como interruptor. La app en el móvil es la “central de mando”: desde ahí ves la temperatura, programas horarios o activas la calefacción al volver a casa.

En calderas modernas con protocolo OpenTherm, algunos termostatos inteligentes pueden modular la potencia en lugar de solo encender y apagar. Así la caldera trabaja a la mínima potencia necesaria, evitando picos de consumo y aumentando el rendimiento


Ventajas de los termostatos inteligentes para calderas

Ahorro energético y factura más controlada

Los termostatos inteligentes para calderas ayudan a reducir el consumo de gas gracias a una regulación más precisa de la temperatura y a la modulación en calderas compatibles. En muchos casos el ahorro puede ser relevante frente a un termostato manual mal usado.

Confort y control remoto desde el móvil

Desde la app puedes cambiar la temperatura, apagar la calefacción si te vas más tiempo del previsto o encenderla antes de llegar. Esto evita que la caldera esté funcionando horas sin necesidad, pero también que llegues a casa helado. 

Geolocalización y presencia en casa

Algunos modelos usan la geolocalización del móvil (geofencing) para detectar si la casa está vacía y bajar la calefacción automáticamente, o para encenderla cuando te acercas a casa. Es una forma sencilla de no olvidar nunca apagar la caldera al salir.

Integración domótica y asistentes de voz

Los termostatos inteligentes para calderas suelen integrarse con Alexa, Google Assistant o Siri, y con otros equipos domóticos: sensores de puertas y ventanas, detectores de movimiento, etc. Así puedes crear rutinas del tipo “baja un grado si abro una ventana” o “pon la calefacción a 20 ºC cuando llego a casa”. 


Cómo elegir termostatos inteligentes para calderas sin equivocarte

1. Comprueba la compatibilidad con tu caldera

Antes de elegir termostatos inteligentes para calderas, ten en cuenta el tipo de caldera:

  • Caldera de gas, gasóleo, eléctrica o bomba de calor.
  • Si trabaja como simple contacto seco on/off o admite OpenTherm u otros buses de comunicación.

Si no lo tienes claro, lo más seguro es consultar al servicio técnico de tu caldera o a un instalador especializado.

2. Decide si quieres instalación cableada o inalámbrica

Muchos modelos se instalan como sustitución del termostato actual, reutilizando el cableado existente. Otros termostatos inteligentes inalámbricos usan radiofrecuencia entre termostato y receptor, y solo necesitas llevar cableado hasta la caldera. Esto simplifica mucho las reformas y te permite colocar el termostato en la zona más representativa de la vivienda.

3. Elige las funciones clave de la app

Fíjate en que el termostato ofrezca:

  • Programación semanal sencilla.
  • Modos “eco” y “ausencia prolongada”.
  • Informes de consumo y horas de funcionamiento. 
  • Posibilidad de control por voz si usas altavoces inteligentes. 

Cuanto más intuitiva sea la app, más fácil resultará aprovechar las ventajas de los termostatos inteligentes para calderas en el día a día.

4. Piensa si necesitas control por zonas

Si tu casa es grande, puede interesarte un sistema con cabezales termostáticos inteligentes o control multizona para radiadores. Así ajustas cada estancia según su uso y evitas calentar habitaciones vacías.


Pasos para instalar y configurar un termostato inteligente

Si no estás habituado a manipular calderas o cuadros eléctricos, lo prudente es delegar la instalación en un servicio técnico especializado.

  1. Revisar la caldera y el termostato actual
    Anota marca y modelo de la caldera y revisa si ya tienes termostato de ambiente. Esto ayuda a elegir el termostato correcto.
  2. Cortar corriente y seguir el esquema del fabricante
    Antes de tocar nada, desconecta la caldera de la red eléctrica. Después, sigue el esquema del fabricante del termostato para conectar el receptor en los bornes de control de la caldera.
  3. Instalar el termostato en la estancia adecuada
    Colócalo a una altura aproximada de 1,5 m, lejos de corrientes de aire, radiadores, ventanas o focos de calor directos. 
  4. Vincular termostato y receptor
    En los modelos inalámbricos, suele bastar con un proceso de emparejamiento básico pulsando botones en el receptor y el termostato.
  5. Conectar a la red Wi-Fi y configurar la app
    El asistente de la app te guiará para conectar el termostato a la Wi-Fi de casa, crear programas horarios y activar funciones como geolocalización o modos de vacaciones.
  6. Probar la caldera y afinar ajustes
    Verifica que la caldera responde correctamente a los cambios de temperatura y programa rangos de confort realistas (por ejemplo, 20–21 ºC en invierno).

Errores comunes y cómo prevenirlos

Colocar el termostato en un lugar poco representativo

Si instalas el termostato inteligente para caldera en un pasillo frío, cerca de una ventana o sobre un radiador, medirá mal la temperatura y la casa estará incómoda. Elige siempre una estancia principal, lejos de fuentes de calor o frío directas. 

Programar temperaturas demasiado altas

Programar 24–25 ºC dispara el consumo y no mejora tanto el confort. Con termostatos inteligentes para calderas, es mejor trabajar con temperaturas moderadas y dejar que la modulación haga su trabajo.

No aprovechar la programación ni la geolocalización

Muchos usuarios se quedan en el modo manual y no activan horarios ni geofencing. Son precisamente esas funciones las que convierten a los termostatos inteligentes para calderas en una herramienta de ahorro real.

Olvidar el mantenimiento de la caldera

Un buen termostato no compensa una caldera sucia o mal ajustada. Mantener revisiones periódicas con un servicio técnico especializado asegura seguridad, eficiencia y alarga la vida del equipo.


Costes orientativos, tiempos y cuándo compensa

Los termostatos inteligentes para calderas de gama básica-media suelen moverse entre unos 80 y 200 €, mientras que sistemas avanzados con control por zonas pueden subir por encima de los 300 € (sin instalación).

La instalación por un profesional suele hacerse en menos de una mañana si la caldera es compatible y la instalación no presenta complicaciones. En viviendas con uso intensivo de calefacción, el ahorro energético ayuda a amortizar el dispositivo en unas pocas temporadas de invierno, especialmente si se aprovechan bien la programación y la modulación.


Preguntas frecuentes sobre termostatos inteligentes para calderas

¿Un termostato inteligente sirve para cualquier caldera?

La mayoría de termostatos inteligentes para calderas son compatibles con calderas de gas, gasóleo o eléctricas que acepten control mediante contacto seco on/off. Para funciones avanzadas como la modulación, la caldera debe soportar protocolos específicos como OpenTherm. Ante la duda, revisa el manual o consulta a un técnico.

¿Necesito Wi-Fi para que funcione el termostato?

El termostato seguirá encendiendo y apagando la caldera aunque se caiga el Wi-Fi. Pero sin conexión perderás el control remoto y algunas funciones inteligentes. Si en tu vivienda hay cortes frecuentes de internet, prioriza modelos que sigan siendo fáciles de usar desde el propio termostato.

¿Puedo controlar radiadores por separado?

, algunos sistemas de termostatos inteligentes para calderas permiten instalar válvulas termostáticas inteligentes en radiadores para crear zonas con temperaturas distintas y horarios propios. Es una buena opción en casas grandes o con habitaciones poco usadas.

¿Lo puedo instalar yo mismo o hace falta técnico?

Si ya tienes un termostato y sabes manejarte con electricidad básica, algunos modelos permiten una sustitución relativamente sencilla. Sin embargo, siempre que haya dudas de compatibilidad, necesidad de abrir la caldera o de modificar cableados, lo seguro es recurrir a un servicio técnico especializado en calderas.

¿De verdad se nota el ahorro?

Cuando se usan bien, los termostatos inteligentes para calderas reducen las horas de funcionamiento innecesarias y suavizan los picos de consumo. En viviendas con uso intensivo de calefacción el ahorro puede ser significativo a medio plazo, especialmente combinando programación, geolocalización y buena ubicación del termostato. 


Cuándo tiene sentido pasar a un termostato inteligente

Pasar a termostatos inteligentes para calderas tiene sentido si usas la calefacción varias horas al día, quieres controlar el gasto y valoras encenderla o apagarla desde el móvil. La clave no es solo comprar un buen modelo, sino dejarlo bien instalado, programado y adaptado a tu vivienda.

Si quieres aprovechar al máximo tu caldera, evitar consumos innecesarios y ganar confort sin sorpresas, un servicio técnico especializado puede ayudarte a elegir el termostato adecuado, comprobar la compatibilidad e instalarlo con seguridad para que empiece a trabajar a tu favor desde el primer día.

Revisión obligatoria de caldera: 8 claves para hacerla bien

Revisión obligatoria de caldera: 8 claves para hacerla bien

La revisión obligatoria de caldera debe realizarse cada dos años según el RITE para garantizar seguridad, eficiencia y un funcionamiento estable del equipo. Esta revisión incluye controles de combustión, ventilación, estanqueidad del gas y estado hidráulico. En este artículo encontrarás información sobre las exigencias de la normativa, qué se revisa exactamente y en qué se diferencia de la inspección de gas o de una revisión anual recomendada.

Aunque muchas comunidades autónomas aplican criterios similares, algunas pueden añadir exigencias adicionales en instalaciones comunitarias o salas de calderas. Esto sucede especialmente en edificios con sistemas centralizados, termosifones o instalaciones con varios aparatos conectados. En estos casos, los plazos y controles pueden ser más estrictos, pero para el usuario doméstico individual la pauta es clara: revisión obligatoria de caldera cada 2 años por un técnico mantenedor habilitado.


Aspectos claves de un vistazo sobre revisión de calderas:

  • La revisión obligatoria de caldera se realiza cada 2 años en equipos domésticos.
  • Es un requisito legal del RITE, distinto de la inspección del gas.
  • Incluye comprobación de combustión, seguridad, ventilación y rendimiento.
  • La revisión debe realizarla un técnico mantenedor autorizado.
  • Ayuda a reducir consumo, prevenir averías y mejorar la seguridad.
  • La revisión anual no es obligatoria, pero sí altamente recomendable.

Por qué es necesaria la revisión obligatoria de caldera

Una caldera funciona con gas, electricidad, agua a presión y un sistema de combustión. Con el paso del tiempo, es normal que aparezcan obstrucciones, pérdida de rendimiento, pequeñas fugas, acumulación de hollín o desgaste en los elementos de encendido. La revisión obligatoria de caldera permite detectar estos problemas antes de que produzcan averías más graves.

Además, realizar la revisión obligatoria de calderas a tiempo aporta varias ventajas importantes:

  • Mayor seguridad: se comprueba que no existan fugas de gas ni retrocesos de humos.
  • Menor consumo: una combustión mal regulada aumenta el gasto de gas entre un 10 % y un 20 %.
  • Menos averías: pequeños ajustes pueden evitar fallos en el encendido, sobrecalentamientos o bloqueos.
  • Longevidad del aparato: una caldera bien mantenida puede durar años más.

Muchas averías frecuentes —como fallos de encendido, bloqueos por falta de presión, ruidos anómalos o apagados intermitentes— tienen su origen en falta de mantenimiento. Por eso, aunque la normativa marca la revisión obligatoria cada dos años, realizar revisiones anuales es la recomendación ideal para evitar problemas durante los meses de mayor uso.


Qué incluye la revisión obligatoria de caldera

Una revisión reglamentaria debe abarcar todos los sistemas críticos del aparato. Para el usuario es importante saber qué se controla, ya que esto ayuda a distinguir entre una revisión legal bien hecha y un simple “vistazo”.

Los puntos esenciales son:

Seguridad del aparato

  • Comprobación de estanqueidad del circuito de gas para descartar microfugas, corrosión o uniones deterioradas.
  • Verificación del quemador y el electrodo, revisando chispa, encendido y estabilidad de la llama.
  • Comprobación de dispositivos de seguridad, como termostatos, sondas de temperatura y limitadores.

Rendimiento y eficiencia

  • Análisis de combustión con mediciones de CO, CO₂, tiro y temperatura de humos.
  • Ajustes de potencia útil, equilibrando consumo y rendimiento.
  • Revisión de temperaturas de impulsión y retorno, esenciales para evitar sobrecargas.

Ventilación y evacuación de gases

  • Revisión del conducto de humos, verificando que no existan obstrucciones ni fugas.
  • Comprobación del aporte de aire en salas con rejillas o ventilación limitada.
  • Control de la cámara de combustión, asegurando una evacuación estable y segura.

Componentes hidráulicos

  • Ajuste de la presión del circuito, normalmente entre 1 y 1,5 bar.
  • Comprobación del funcionamiento de la bomba de circulación.
  • Purgado del sistema para eliminar aire acumulado cuando es necesario.

Diferencias entre revisión obligatoria, inspección del gas y revisión anual

Muchos usuarios confunden estos tres conceptos, pero cada uno tiene una finalidad distinta.

Revisión obligatoria de caldera (cada 2 años)

Es un control del aparato que comprueba combustión, seguridad y rendimiento. La paga el usuario y la realiza una empresa mantenedora habilitada. Es un requisito legal del RITE.

Inspección de gas (cada 5 años)

La realiza la distribuidora de gas (Naturgy, Madrileña Red de Gas, Nedgia…). Revisa la instalación, llaves, contador, ventilación y estanqueidad. Nunca revisa la caldera ni sustituye piezas.
Su coste se cobra en la factura del gas.

Revisión anual recomendada

No es obligatoria, pero sí aconsejable. Una revisión anual mantiene el aparato protegido y reduce la probabilidad de avería durante el invierno. Para calderas antiguas o con mucho uso es especialmente recomendable.


Señales de que necesitas una revisión aunque no toque por normativa

Aunque la revisión obligatoria de caldera se realice cada dos años, hay situaciones en las que conviene no esperar:

  • El aparato se apaga solo o se bloquea.
  • Hay ruidos extraños en el arranque o durante la combustión.
  • Notas olor a gas (cierra llave principal inmediatamente y ventila).
  • El agua caliente sale irregular o la calefacción no calienta bien.
  • La caldera pierde presión constantemente.
  • La factura de gas ha subido sin motivo aparente.

Estas señales suelen indicar problemas de combustión, fallos en la bomba, obstrucciones en el intercambiador o pequeñas fugas internas. Una revisión fuera del ciclo obligatorio puede evitar daños mayores.


Tabla comparativa clara para el usuario

ControlEs obligatorioQuién lo haceQué revisaFrecuencia
Revisión de calderaTécnico mantenedorCombustión, seguridad, ventilación, rendimientoCada 2 años
Inspección de gasDistribuidoraInstalación de gas y contadorCada 5 años
Revisión anualNoTécnico mantenedorLimpieza y ajustes generales1 vez al año

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si no hago la revisión obligatoria de caldera?

La caldera puede funcionar con menos seguridad y eficiencia, aumentar el consumo o sufrir averías graves. En algunas comunidades puede considerarse un incumplimiento del mantenimiento mínimo exigido.

¿Cuánto dura una revisión completa?

Entre 30 y 60 minutos, dependiendo del tipo de caldera, estado general y accesibilidad.

¿Puedo hacer yo la revisión obligatoria?

No. Solo puede realizarla una empresa mantenedora habilitada que cuente con instrumental de medición y certificación.

¿Es obligatorio recibir un justificante?

Sí. Tras la revisión se debe entregar al usuario un parte de mantenimiento con los valores medidos y las operaciones realizadas.


Garantiza el buen estado de tu caldera a largo plazo

Realizar la revisión obligatoria de caldera cada dos años es la forma más segura de mantener el equipo en buen estado, evitar averías costosas y asegurarte de que cumple con los requisitos legales del RITE. Además de mejorar la eficiencia y reducir el consumo, una revisión completa aporta tranquilidad: el técnico comprueba todos los elementos críticos, desde la combustión hasta la ventilación y la estanqueidad del gas. Si complementas esta obligación con una revisión anual preventiva, tu caldera funcionará de forma más estable, segura y duradera durante todo el año.