La revisión obligatoria de caldera sirve para comprobar que el equipo funciona con seguridad, mantiene una combustión correcta y no está perdiendo rendimiento. En una vivienda con una caldera mural de gas de hasta 70 kW, el RITE establece como mínimo una revisión cada dos años. Sin embargo, ese plazo no sirve para cualquier caldera: el combustible, la potencia, el uso de la instalación y las instrucciones del fabricante pueden modificar la frecuencia. Además, no debes confundir esta revisión con la inspección periódica de la instalación de gas, porque son controles diferentes.
Cada cuánto hay que hacer la revisión obligatoria de caldera
La respuesta depende del equipo que tengas.
En la mayoría de viviendas españolas encontramos calderas murales de gas natural o GLP con una potencia inferior a 70 kW. En ese caso, la periodicidad mínima de mantenimiento es de dos años.
Sin embargo, una caldera de gasóleo o biomasa doméstica de hasta 70 kW necesita mantenimiento anual. Estos combustibles generan más residuos durante la combustión y requieren una limpieza y un control más frecuentes.
Como referencia:
| Equipo instalado en vivienda | Periodicidad mínima |
|---|---|
| Caldera mural de gas ≤70 kW | Cada 2 años |
| Caldera de gasóleo ≤70 kW | Cada año |
| Caldera de biomasa ≤70 kW | Cada año |
| Calentador de gas ≤24,4 kW | Cada 5 años |
| Calentador de gas de 24,4 a 70 kW | Cada 2 años |
Si tienes una instalación comunitaria, una sala de calderas, un equipo de más de 70 kW o una instalación destinada a un uso diferente de vivienda, no deberías aplicar automáticamente estos plazos.
También recomendamos consultar el manual de tu caldera. La periodicidad reglamentaria marca unos mínimos, pero el fabricante puede establecer operaciones de mantenimiento adicionales para ese modelo concreto.
Un caso habitual: “La revisaron el año pasado, ¿cuándo me vuelve a tocar?”
Imagina que tienes una caldera mural de gas de 24 kW y el año pasado se realizó correctamente su mantenimiento reglamentario. En condiciones normales, el siguiente plazo mínimo sería dos años después.
El problema aparece cuando no sabes qué hicieron realmente. A veces el usuario recuerda que “vino un técnico”, pero aquella visita fue una reparación, una inspección de gas o una intervención diferente.
Por eso recomendamos guardar siempre el parte de mantenimiento. Te permite comprobar la fecha, las operaciones realizadas y saber cuándo corresponde la próxima revisión.
Revisión de la caldera e inspección del gas: no son lo mismo

Esta es una de las confusiones que encontramos con más frecuencia.
La revisión obligatoria de caldera controla el propio aparato y su funcionamiento. La inspección periódica del gas comprueba la instalación que lleva el combustible hasta los aparatos.
Por tanto, hacer una no sustituye a la otra.
Qué se revisa en la caldera
El profesional comprueba, entre otros elementos:
- combustión;
- quemador;
- dispositivos de seguridad;
- circuito hidráulico;
- evacuación de humos;
- presiones;
- elementos de control;
- funcionamiento general.
Qué se revisa en la inspección del gas
Aquí el objetivo cambia. Se comprueban elementos como:
- tuberías de gas;
- llaves;
- conexiones;
- contador;
- estanqueidad;
- ventilación de los recintos cuando corresponda.
La inspección periódica de la instalación de gas se realiza, con carácter general, cada cinco años.
Un caso habitual: “Vinieron los del gas, así que pensé que la caldera ya estaba revisada”
Es perfectamente comprensible. Si ves que comprueban la instalación y después recibes un documento, puedes pensar que todo el sistema ha quedado revisado.
Pero si únicamente inspeccionaron tuberías, contador, ventilación y estanqueidad, eso no sustituye al mantenimiento de la caldera.
Ante la duda, mira el documento que te entregaron. Ahí debería aparecer claramente qué actuación se realizó.
| Control | Revisión de caldera | Inspección del gas | Contrato anual |
|---|---|---|---|
| Qué controla | Aparato, combustión y seguridad | Instalación de gas | Depende del contrato |
| ¿Es obligatorio? | Sí, según el equipo | Sí | No por el simple hecho de ser anual |
| Frecuencia habitual | 2 años en caldera mural de gas doméstica ≤70 kW | 5 años | La contratada |
| Quién interviene | Empresa mantenedora habilitada | Empresa habilitada según procedimiento | Empresa contratada |
Qué deben comprobar realmente durante la revisión

Una revisión seria no consiste en abrir la carcasa, mirar la caldera durante unos minutos y marcharse.
La revisión obligatoria de caldera debe servir para comprobar el estado de sistemas que afectan directamente a la seguridad, el consumo y la fiabilidad del equipo.
Combustión y análisis de gases
Una caldera necesita mezclar correctamente combustible y aire para funcionar bien.
Durante el mantenimiento se comprueba la combustión y, cuando corresponde, se analizan los gases producidos. Un resultado anormal puede indicar suciedad, una regulación incorrecta, problemas de entrada de aire o dificultades en la evacuación.
Además de la seguridad, aquí también está en juego el consumo. Una caldera que quema mal puede necesitar más combustible para generar el mismo calor.
Presión, vaso de expansión y circuito hidráulico
También se comprueba el circuito por el que circula el agua de calefacción.
En muchas calderas domésticas, la presión en frío suele encontrarse alrededor de 1-1,5 bar. Sin embargo, más importante que memorizar una cifra es observar cómo se comporta.
Si tienes que rellenar la caldera continuamente porque pierde presión, algo no va bien y necesitas una revisión. Puede haber una pequeña fuga, un problema en el vaso de expansión, una válvula que no trabaja correctamente u otra causa que conviene localizar.
Quemador, intercambiador y electrodos
El quemador debe trabajar de forma estable y el intercambiador tiene que transmitir correctamente el calor producido al agua.
La suciedad perjudica ese intercambio. Además, unos electrodos deteriorados pueden provocar dificultades de encendido, bloqueos o arranques repetidos.
No todos los equipos necesitan exactamente las mismas operaciones. Por eso el mantenimiento debe adaptarse al diseño, la antigüedad y el estado de la caldera.
Dispositivos de seguridad y evacuación de humos
El profesional también debe comprobar sensores, termostatos, sistemas de protección y evacuación de los productos de combustión.
Este punto es especialmente importante porque una caldera puede seguir calentando aparentemente bien y, sin embargo, presentar una combustión o una evacuación que conviene corregir.
Cómo saber si te han hecho una revisión de verdad
No necesitas conocimientos técnicos para detectar una revisión demasiado superficial.
Durante una revisión obligatoria de caldera debería haber comprobaciones reales y no solo una inspección visual rápida.
Nosotros te recomendamos fijarte en varios detalles:
- el profesional dedica tiempo suficiente al equipo;
- utiliza instrumental cuando las comprobaciones lo requieren;
- revisa más de un componente;
- te explica cualquier anomalía importante;
- deja constancia de las operaciones realizadas.
Si la intervención dura apenas unos minutos y no sabes qué se ha comprobado, pregunta. Tienes derecho a entender qué mantenimiento se ha realizado sobre tu caldera.
¿Es obligatorio contratar un mantenimiento anual?
No. Una cosa es cumplir el mantenimiento reglamentario que corresponde a tu instalación y otra diferente contratar un servicio anual con una empresa.
Un contrato puede incluir, dependiendo de la modalidad:
- revisión periódica;
- desplazamientos;
- asistencia por avería;
- mano de obra;
- atención prioritaria;
- algunas piezas.
Puede compensarte si tienes una caldera antigua, si utilizas mucho la calefacción o si prefieres tener cubierta parte de las posibles averías. Pero no debes contratarlo pensando que cualquier caldera está obligada legalmente a tener una cuota anual.
Un caso habitual: “Me dijeron que el contrato anual era obligatorio”
Supongamos que tienes una caldera mural de gas doméstica cuyo mantenimiento reglamentario corresponde cada dos años.
En ese caso, nosotros separaríamos dos cuestiones. Primero, qué exige realmente el mantenimiento de tu instalación. Después, si te interesa pagar una cobertura anual por los servicios adicionales que incluye.
Un contrato puede ser útil. Eso no significa que sea obligatorio por el simple hecho de renovarse cada año.
Quién puede hacer la revisión obligatoria de caldera
La revisión reglamentaria debe realizarla una empresa mantenedora habilitada para intervenir en este tipo de instalaciones.
Tú sí puedes hacer algunas comprobaciones sencillas entre revisiones. Por ejemplo, mirar la presión, observar si aparecen pérdidas de agua o comprobar si los radiadores tienen aire.
Sin embargo, no deberías desmontar la caldera ni manipular elementos de combustión, gas o seguridad.
También recomendamos desconfiar de visitas no solicitadas. Si alguien aparece en tu domicilio asegurando que “toca obligatoriamente hoy” y exige entrar o cobrar en ese momento, comprueba primero quién es y qué servicio pretende realizar.
Cuánto cuesta la revisión de una caldera
No existe una tarifa única para toda España.
Como referencia, una revisión puntual de una caldera doméstica de gas puede encontrarse aproximadamente en una horquilla de 50 a 90 euros más IVA, aunque el precio puede variar según la ciudad, el desplazamiento, el tipo de equipo y lo que incluya el servicio.
Las calderas de gasóleo o biomasa suelen requerir más operaciones de limpieza y pueden tener precios superiores.
También debes distinguir entre:
Revisión puntual: pagas una intervención concreta.
Contrato de mantenimiento: pagas una cuota periódica que puede añadir asistencia, desplazamientos, mano de obra o determinadas coberturas.
Antes de contratar, pregunta siempre qué está incluido. Un precio más alto puede tener sentido si aporta coberturas que realmente vas a utilizar.
Qué pasa si se te ha pasado la revisión obligatoria de caldera
Si ha vencido el plazo de la revisión obligatoria de caldera, nuestra recomendación es sencilla: pide cita y actualiza el mantenimiento cuanto antes.
No necesitas esperar al próximo invierno ni al siguiente ciclo.
Existe una obligación reglamentaria de mantener las instalaciones térmicas correctamente, pero conviene evitar mensajes alarmistas sobre multas automáticas. La legislación industrial contempla un régimen sancionador, aunque eso no significa que cualquier retraso doméstico provoque automáticamente una sanción máxima.
Tampoco es correcto afirmar que una aseguradora rechazará necesariamente cualquier siniestro si la revisión está vencida. Las consecuencias dependerán del contrato, del siniestro concreto y de la relación que pueda existir entre la falta de mantenimiento y los daños.
Lo importante es no dejar pasar el problema.
Quién paga la revisión si vives de alquiler
Aquí no recomendamos aplicar una regla automática.
La normativa de instalaciones térmicas establece responsabilidades de mantenimiento, pero determinar quién paga cada actuación entre propietario e inquilino puede depender también del tipo de intervención y del contrato de alquiler.
Si eres inquilino, avisa al propietario antes de contratar trabajos relevantes.
Si eres propietario, merece la pena dejar claro desde el principio cómo se gestionará el mantenimiento de la caldera. Así evitarás descubrir el problema justo cuando llegue el vencimiento o aparezca una avería.
Cuándo conviene revisar la caldera aunque todavía no toque

La periodicidad reglamentaria establece un mínimo. No significa que debas seguir usando la caldera durante meses si empiezan a aparecer síntomas.
Nosotros pediríamos una revisión antes de tiempo si notas alguno de estos problemas:
- la presión baja repetidamente;
- la caldera se bloquea;
- aparecen ruidos que antes no hacía;
- el agua caliente cambia bruscamente de temperatura;
- la calefacción tarda mucho más en calentar;
- aumenta el consumo sin una causa evidente;
- aparecen errores de combustión o evacuación;
- el equipo se apaga de forma intermitente.
Y hay una situación que no debe esperar a una cita de mantenimiento: olor a gas.
Si lo percibes, cierra la llave cuando puedas hacerlo con seguridad, ventila, evita accionar interruptores o generar llamas y contacta con el servicio de emergencias correspondiente.
Preguntas frecuentes sobre la revisión obligatoria de caldera
¿Cada cuánto se revisa una caldera de gas?
En una vivienda con una caldera mural de gas de hasta 70 kW, el mantenimiento mínimo corresponde cada dos años. Otros equipos tienen periodicidades diferentes, por lo que debes comprobar el combustible, la potencia, el uso de la instalación y las indicaciones del fabricante.
¿Es obligatoria todos los años?
No en todos los casos. La caldera mural de gas doméstica de hasta 70 kW tiene como mínimo una periodicidad de dos años. En cambio, determinadas calderas de gasóleo y biomasa requieren mantenimiento anual.
¿La inspección del gas sustituye a la revisión de la caldera?
No. Son controles diferentes. La inspección comprueba la instalación de gas, mientras que la revisión de la caldera se centra en el aparato, su combustión, sus dispositivos de seguridad y su funcionamiento.
¿Tengo que contratar un servicio de mantenimiento?
No necesariamente. Puedes cumplir el mantenimiento reglamentario mediante revisiones puntuales. Un contrato anual es un servicio adicional que puede resultar interesante por sus coberturas, pero no debe confundirse con una obligación universal.
¿Qué documento deben entregarme?
Pide siempre un justificante o parte de mantenimiento donde consten la fecha, el equipo revisado y las operaciones realizadas. Guárdalo porque te ayudará a acreditar el mantenimiento y controlar el próximo vencimiento.
¿Qué hago si se me ha pasado la fecha?
Solicita la revisión cuanto antes. Si además la caldera pierde presión, se bloquea, genera ruidos anómalos o presenta otros problemas de funcionamiento, no esperes a resolver únicamente el trámite de mantenimiento: conviene diagnosticar también la causa.
Mantener la revisión al día evita problemas cuando más necesitas la caldera
Cumplir la revisión obligatoria de caldera es importante, pero también lo es saber qué revisión corresponde realmente a tu equipo. Comprueba su periodicidad, no confundas el mantenimiento con la inspección del gas y conserva siempre la documentación.
Además, no esperes a que llegue la fecha si la caldera empieza a perder presión, bloquearse, consumir más o funcionar de forma irregular. Nosotros recomendamos resolver esas señales cuanto antes y dejar las comprobaciones internas en manos de un servicio técnico especializado. Así reduces averías y llegas a los meses de frío con el equipo en mejores condiciones.